El lawfare controla Santa Fe. Habla en exclusivo Marcelo Sain

Marcelo Sain fue ministro de Seguridad en Santa Fe, durante la gestión del peronista Omar Perotti. Sain se fue del gobierno en medio de diferentes escándalos y una denuncia judicial en su contra. El riesgo de investigar al narcotráfico.

Marcelo Sain señalando premonitoriamente a Omar Perotti.

Marcelo Sain señalando premonitoriamente a Omar Perotti.

Por Daniel Dussex. Lawfare a la santafesina: habla en exclusivo Marcelo Sain, sin pelos en la lengua. Ahora, fijate que desde que nosotros nos fuimos de la Provincia no hubo más investigaciones de la criminalidad compleja en Santa Fe. APU

En exclusivo, AGENCIA PACO URONDO dialogó con Marcelo Sainquien fue ministro de Seguridad en Santa Fe, durante la gestión del peronista Omar Perotti. Sain se fue del gobierno en medio de diferentes escándalos y una denuncia judicial en su contra. El riesgo de investigar al narcotráfico.

Para la criminalidad operativa e investigativa, en Santa Fe, no hay un gobierno que enfrente la inseguridad. Pues todo lo contrario. Hay un Gobierno de Utilería que no acompaña a la justicia con un programa ni de seguridad, ni de lucha contra el narcomenudeo. Urgente 24

Agencia Paco Urondo: Pudieron conocerse hace unos días las imputaciones que la fiscalía regional hace sobre el equipo que estaba a cargo del ministerio de Seguridad de la provincia de Santa Fe ¿Cuáles son esas acusaciones?

Marcelo Sain: A nosotros nos acusan de formar parte de una asociación ilícita. A todos los funcionarios, en distintos niveles, que ocupamos los puestos centrales en el ministerio de Seguridad de la provincia de Santa Fe. A mí me atribuyen el rol de líder de esa asociación ilícita y a Nadia Schujman y a Débora Cotichini, que era mi mano derecha cuando dirigía el Organismo de Investigaciones. Antes de ocupar el cargo de ministro, me había desempeñado durante un año y unos meses como director del organismo que es una suerte de policía judicial abocada a investigar criminalidad compleja, grupos criminales y otros delitos graves.

APU: ¿A quiénes más se les acusa?

M.S.: Según la Fiscalía, también formaron parte de esa presunta organización criminal, mi viceministro, el secretario de seguridad pública Germán Montenegro, y otros funcionarios como el subsecretario de investigación criminal e incluso el personal administrativo que trabajaba en nuestras oficinas. O sea, lo que está diciendo la Fiscalía es que este grupo que gestionaba el ministerio de Seguridad se conformó para delinquir, y en la hipótesis de la Fiscalía nosotros violamos la Ley de Inteligencia Nacional, la 25.520. Eso no es posible porque nosotros no formábamos parte del sistema federal de inteligencia nacional y para poder violar la ley de inteligencia necesitás formar parte ese sistema.

APU: En la información que había trascendido a los medios, se mencionaban carpetas cuyos datos serían fruto de esas tareas de espionaje que el equipo del ministerio hacía.

M.S.: Todo tipo de información que nosotros gestionamos dentro del ministerio era de fuentes públicas sobre problemáticas criminales; ellos consideran que eran informes de inteligencia y en realidad estaban producidos a partir de la consulta de bases de datos como Gnosis o Sudamérica Data que te aportan información de carácter pública que cualquier persona puede obtener por Google. Ellos atribuyen esos datos a una tarea de inteligencia, o sea que siguiendo ese razonamiento todos los ministerios que produzcan cualquier tipo de análisis, estarían haciendo inteligencia.

Las otras informaciones que se manejaban en el marco de las investigaciones criminales era información producida de manera reservada en las mismas. El Organismo de Investigaciones y nosotros en el ministerio participábamos muchas veces de manera conjunta. Como se hacía antes cuando yo estaban al frente de ese organismo durante el gobierno del Frente Progresista y como se hizo después, y como imagino que deberán seguir haciendo hoy.

APU: ¿Por qué se habla de un Lawfare a la santafesina?

M.S.: Porque esta es una causa política y los fiscales tuvieron básicamente que construir un caso penal. El problema es que la construcción de un caso penal con una figura de esta envergadura es muy complejo y acá viene el tema. Durante un año y medio ellos fogonearon con los medios de comunicación que forman parte de ese esquema de Poder que gobierna Santa Fe, que nosotros habíamos montado una brutal estructura de inteligencia para hacer espionaje político, carpetear y perseguir opositores, empresarios y funcionarios judiciales. Bueno, ahora cuando llegó el momento de la acusación, los fiscales no podían irse para atrás. Ellos saben muy bien que no tienen un buen caso penal, que no tienen elementos para fundamentar el montaje de una estructura de inteligencia ilegal. Tuvieron que escribir mucho y tomar testimonios sin pruebas materiales de que eso ocurrió, porque si no iba a quedar más aún en evidencia esta gran operación de Lawfare y de persecución política.

APU: ¿Cuál sería el objetivo de esta persecución política?

M.S.: Yo diría que tiene tres grandes objetivos: uno es perseguirnos políticamente a nosotros que nos atrevimos a investigar lo que nadie se atrevió en Santa Fe, que son los delitos del Poder, las estructuras de Poder que protegen a los grupos criminales, incluidos los más violentos abocados al narcotráfico. Porque el problema del establishment empresarial, político y judicial -policial también- en Santa Fe es la apropiación del brutal dinero, de la extraordinaria rentabilidad del narcotráfico. Cuando vos seguís el dinero del narcotráfico que se genera en la periferia y que está atravesado por hechos de sangre, inevitablemente llegás a centros financieros, mesas de dinero, pero que no son conformadas por los narcos sino que ya estaban funcionando allí como el gran circuito financiero de la burguesía depredadora de la ciudad de Santa Fe y de Rosario. Nosotros le pusimos luz a eso, nosotros seguimos el dinero del narcotráfico y podemos dar cuenta de muchísimas causas, la causa Carey, la causa Oldani, y otras más. De esas investigaciones participábamos de manera conjunta, tanto unidades especiales del ministerio de Seguridad como del Organismo de Investigaciones que yo conformé estando en el Ministerio Público de la Acusación.

APU: ¿Cuál sería el segundo objetivo?

M.S.: El segundo gran objetivo de esta operación política es fundamentalmente tratar de que se caigan aquellas causas en las que están comprometidos muchos de los personeros de este bloque histórico de Poder. Te doy un ejemplo, lo que hicieron los fiscales es comunicarles antes de imputarnos a nosotros, muchos meses antes, a algunos dirigentes y publicar en la prensa, filtrar ilegalmente listados de supuestos espiados por nosotros; entonces esa gente se presentaba en la causa y quería ser querellante porque se sentían víctimas. Víctimas de una nota periodística, aclaremos. Entonces los fiscales los aceptaban como querellantes. Así está el caso del dueño del multimedio de La Capital, Gustavo Scaglione, está el caso del principal dirigente sindical de la Provincia que es el secretario general de UPCN, Carlos Molina, está el caso de gran parte de personas allegadas al senador Armando Traferri, que si no tuviera fueros estaría preso por asociación ilícita, ésa de verdad.

Para que nosotros nos podamos defender y decir porqué había información sobre esas personas, tenemos que ventilar esas causas judiciales en las que estaban siendo investigadas, o sea que lo que estaríamos haciendo es violar el secreto procesal para poder defendernos y llegar a la conclusión de que en realidad nosotros no estábamos espiando a nadie sino que lo que estaban haciendo las unidades policiales era seguir directivas de los fiscales. De esa manera, esas causas se van a caer. Es una maniobra de verdad, maravillosa.

APU: ¿El tercer objetivo sería de amedrentamiento?

M.S.: Desde luego, es decir: «Mirá, si esto les pasa a estos porteños que tenían tanta experiencia, que venían de fundar la única policía en Democracia que era la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que habían diseñado la AFI en la intervención de Cristina Fernández y Oscar Parrilli, si esto le pasa a ellos imaginate vos todo lo que le vamos a hacer a quienes se atrevan a investigar a las estructuras de Poder que en Santa Fe no se investigan”. Este es el mensaje. Ahora, fijate que desde que nosotros nos fuimos de la Provincia no hubo más investigaciones de la criminalidad compleja en Santa Fe.

Fuente: Agencia Paco Urondo

Tags: , , , , , , , , , , , , ,

Compartir:

GoogleRSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.