El relato rapaz del operador Van der Kooy (Clarín) sobre el Presidente Fernández

Al final del relato sobre la supuesta Entrevista, el Vocero de Clarín vuelve a minimizar el rol de Alberto como Presidente, dibujándolo como a un títere que reacciona según qué cuerda mueva Cristina ("como lo hizo al retroceder en el aumento de las Prepagas", exclama Van der Kooy, para defender a otra Corporación), para luego mimarlo -en desmedro de Cristina- ponderando su supuesta mejor visión y reflejos para la Geopolítica.

En 1977, Eduardo Van der Kooy, de CLARÍN (segundo desde la derecha), junto con otros jóvenes, es distinguido por el dictador Jorge Rafael Videla.

En 1977, Eduardo Van der Kooy, de CLARÍN (segundo desde la derecha), junto con otros jóvenes, es distinguido por el dictador Jorge Rafael Videla.

Por Javier Ernesto Guardia Bosñak. Alberto, según Clarín. Eduardo Van der Kooy se hace llamar Periodista y hasta Analista Político, pero en realidad, no es más que uno de los principales Voceros de los Grupos Concentrados y Hegemónicos de la Argentina, encabezados por el Grupo Clarín y un siniestro personaje, llamado Héctor Magnetto.

En su columna semanal del 09 de Enero de 2021, el título informa que (el Presidente Alberto) Fernández recibió a Clarín (a Van de Kooy, en realidad) en la Quinta de Olivos, por lo que uno espera encontrarse con la transcripción de una entrevista, con preguntas; respuestas; repreguntas; derechos a réplicas; etcétera, pero ello no ocurre: la nota, es un relato de Van der Kooy, en él que pone en boca de Alberto, lo que él pregunta; lo que él mismo interpreta de las respuestas del entrevistado y hasta lo que le habría gustado escuchar como respuesta. Es como que el Presidente Alberto prestó su presencia y la Quinta de Olivos, para que Clarín pudiera darle un marco de credibilidad, a lo que Clarín opina sobre Alberto, su Gobierno y su relación con Cristina.

Cuenta, el Vocero de Clarín, que «el atardecer esconde sus últimos reflejos; que la noche se hace cerrada y disimula los contornos del chalet de la Quinta de Olivos y que en su interior, reina un silencio y una soledad que ayudan a respirar con placer». No lo hace por un repentino ataque poético o místico, sino para dejar bien en claro que -la Quinta de Olivos y su Residente temporal- por un par de horas le pertenece exclusivamente al gran Diario Argentino (en mi Barrio -a eso- se le llamaba marcar la cancha de entradita nomás…).

Y antes de dar inicio en la nota, a las supuestas conjeturas que retumban en la cabeza del Presidente, el Vocero se encarga de resaltar que Alberto fue siempre lector de Clarín. Cuando era político en el llano. Cuando llegó al poder con Néstor Kirchner y también ahora, que volvió a la cima de la mano de Cristina Fernández.

Y la catarata de interpretaciones y relatos por parte del Vocero, comienza en forma abrumadora; saltando de un tema a otro, intentando hacer parecer que se lo hace en forma torpe, pero el mal siempre supo jugar con el desorden organizado, una de sus mejores tácticas para colonizar y manipular lectores, que -con el tiempo- solo se dedican a leer y no a pensar lo que leen, porque de eso se encarga Clarín.
Y explica el Vocero, que Alberto le resta cualquier trascendencia a la propuesta del Senador Oscar Parrilli, de avanzar con una nueva Ley de Medios; que se libra en este momento en el kirchnerismo una verdadera batalla por la impunidad y que el Presidente cree, incluso, que los promotores son un grupo pequeño. ¿Será así?, se pregunta el Vocero.
Como al pasar, el Vocero de Clarín comenta que Alberto conversa amablemente con el gobernador de Jujuy, el radical Gerardo Morales, sobre la situación de Milagro Sala, porque habrían existido anomalías procesales.
El Vocero reitera la posición de Alberto sobre su negativa a otorgar un Indulto a los Presos Políticos. Aún así, lo mismo deja su veneno Corporativo, aclarando que Cristina estaría afuera de la discusión del indulto que Alberto no quiere otorgar. Delirante, no?
Pero queda más veneno en esos colmillos y va -nuevamente- contra su presa soñada, esa a la que nunca pudieron vencer, Cristina: «Porque ese perdón en ningún caso borra el delito cometido (Clarín le repite al lector, que hubo definitivamente un crimen y lo expresa como a un convencimiento también de Alberto). La dama, ya se sabe, se considera totalmente inocente pese a las numerosas causas de corrupción que arrastra», cuenta el Vocero, sin dejar de mencionar -como corresponde en estos sicarios de la información- que en dos de esas Causas figuran implicados además, Máximo Kirchner y Florencia, hijos de la vicepresidenta.
A todo esto: de la Familia Macri y de la tierra arrasada dejada por la mayor Banda de Arrebatadores Internacionales de la historia Argentina, llamada Gobierno de Cambiemos, no se dijo una sola palabra.
Y presentan, nuevamente, el desorden organizado, para que Alberto diga que «hay gente en el FdT que sueña con una revolución y que no es su idea, mucho menos con un 40% de la sociedad que no está dispuesta a votarnos”, como intentando no recordar que Néstor comenzó Gobernando con el 22% de los Votos.
Y vuelven a la carga con la mayor preocupación que desvela a la Banda Macrista y al Poder Hegemónico: la Justicia, expresando el Vocero Van der Kooy, que resulta difícil encontrar variantes para un mejor funcionamiento judicial, porque -detrás- está siempre la sombra de Cristina, a quien nuevamente intenta criminalizarla y hasta caricaturizar como a una chiflada, llegando al punto de preguntarse si, ¿será que Cristina hizo un lawfare contra sí misma?
Al final del relato sobre la supuesta Entrevista, el Vocero de Clarín vuelve a minimizar el rol de Alberto como Presidente, dibujándolo como a un títere que reacciona según qué cuerda mueva Cristina («como lo hizo al retroceder en el aumento de las Prepagas», exclama Van der Kooy, para defender a otra Corporación), para luego mimarlo -en desmedro de Cristina- ponderando su supuesta mejor visión y reflejos para la Geopolítica, ya que Alberto fue el primero en reconocer el triunfo de Biden y en repudiar la toma del Capitolio (hecho totalmente opuesto a la mala relación que supo tener Cristina con Obama), a pesar de que no se explica el reconocimiento al nuevo Triunfo de la Revolución Bolivariana de Venezuela, aunque -cierra el Vocero- con el Kirchnerismo es comprensible, ya que dicho espacio, es una exposición de oscuridades.
En definitiva, estimado Presidente Alberto Fernández, quienes fuimos Resistencia al Macrismo durante largos 4 años y que abrazáramos la Unidad que junto a Cristina nos propusieran para expulsar del Gobierno a los Neoconservadores, lo seguimos apreciando y queremos ayudarlo, por lo que no entendemos su posición casi infantil para con el enemigo, a quien -por cierto- vendría bien salir a desmentir, o quedará como que Usted acompaña cada palabra que escribió este siniestro Vocero de Magnetto.
Uno quiere ayudarlo, Señor Presidente, pero si le decimos que tiene grandes orejas; hocico y colmillos grandes; pelos y garras, y Usted insiste con que es una Abuelita, la Lucha deviene en fracaso y frustración.
Es el Lobo Señor Presidente, y Usted, el Pueblo y la Democracia están en su menú.
Fuente: Facebook
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