La empresa brasilera JBS está destruyendo la Amazonía con el aval de Bolsonaro

Los hermanos Joesley y Wesley Batista, confesaron en 2017, que en los últimos años habían pagado sobornos por $ 600 millones de reales (US$ 187,5 millones) a 1.829 políticos de 28 partidos en Brasil a cambio de favores en sus negocios. Dijeron haberle pagado sobornos tanto a Temer como a los entonces presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, pero comprometieron sobre todo al primero por grabaciones de la entrega de esas coimas.

JBS en el centro de la escena por los incendios en el Amazonas

JBS en el centro de la escena por los incendios en el Amazonas

Por Adriana Arcila. La empresa ganadera brasilera JBS que está destruyendo la Amazonía. Controla el 10% de la producción de carne del mundo, acusados de corruptos como Odebrecht en el pago de coimas a políticos, y cada día tienen más poder con Jair Bosonaro.

La brasilera Jose Batista Sobrinho –JBS- fundada a mediados del siglo pasado, no es solo la empresa ganadera más grande América Latina sino la amenaza mayor para la Amazonia. Sus prácticas emrpesariales está cuestionadas por todos los lados: por ignorar las condiciones insalubres, evitar inspecciones, y comprar ganado sabiendo que había sido criado en tierra ilegalmente deforestada de la Amazonía pero a pesar de todo su poder con el actual Presidente Jair Bolsanaro cada vez es mayor.

José Batista Sobrinho, el fundador, tuvo tres hijos, Jose Júnior, Joesley y Wesley, todos vinculados en diferentes épocas a la dirección de JBS. A medidados de los 80s José Batista Junior se hizo cargo de la compañía y la presidió durante 25 años, hasta que se dedicó a la política y le pasó el mando a su hermano Joesly Batista.

José Batista Júnior se afilió al partido del Movimiento Democrático Brasileño para disputar el gobierno del estado de Goiás, en las elecciones generales en Brasil en 2014. No ganó, pero a cambio obtuvo del reelegido gobernador, Marcone Perrillo, la publicación en diciembre de 2014 de una cuestionada ley que perdonaba más de un billón de reales que adeudaba el Grupo JBS al Gobierno de Goias.

Dos años despues, en julio de 2016, Joesly Batista fue blanco de investigaciones en la Operación Lava Jato, por supuestos pagos de sobornos de JBS al exdiputado y expresidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha. El periodico O`Globo divulgó que Joesley, a través de la figura de la delación premiada, en el ámbito de la Operación Lava Jato, entregó una grabación hecha el 7 de marzo de 2017 de un diálogo con el presidente Michel Temer, pidiendo la «compraventa del silencio» de Eduardo Cunha, que había sido detenido en aquella operación. En una carta hecha pública al día siguiente, pidió disculpas a la ciudadanía por los sobornos.

Los hermanos Joesley y Wesley Batista, confesaron en 2017, que en los últimos años habían pagado sobornos por $ 600 millones de reales (US$ 187,5 millones) a 1.829 políticos de 28 partidos en Brasil a cambio de favores en sus negocios. Dijeron haberle pagado sobornos tanto a Temer como a los entonces presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, pero comprometieron sobre todo al primero por grabaciones de la entrega de esas coimas. El acuerdo llevó a J&F Investimentos S.A., el holding que controla JBS, a pagar una multa récord de 10.300 millones de reales (US$ 3.218,7 millones)

Wesly Batista quién era presidente de la división de carne de JBS USA y había ocupado cargos de liderazgo en JBS en cinco países desde 2010, fue arrestado en septiembre de 2017 bajo la Operación Aquiles Tendón, acusado de la utilización de información privilegiada para obtener ganancias indebidas de los mercados de valores y divisas. En 2017, Joesley Batista admitió haber pagado sobornos a un ex funcionario del gobierno a cambio de transacciones con Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) el brazo financiero del Ministerio de Desarrollo. Los lazos entre BNDES y JBS se convirtieron en un objetivo del tribunal de auditoría de la nación en 2015 en medio de supuestas pruebas de «tratamiento especial», que ambas partes han negado repetidamente.

No es éste el único escándalo. En diciembre del año pasado, la Corte Suprema de Brasil autorizó una investigación federal contra Onyx Dornelles Lorenzoni, actual Ministro Jefe de la Casa Civil de Brasil, acusado de recibir donaciones ilegales de campaña por parte de JBS. En un testimonio judicial presentado en 2017, ejecutivos de JBS dijeron que realizaron pagos por $ 200.000 reales (USD 52.290 ) a Lorenzoni entre 2012 y 2014.

Ante esta serie de escándalos, en septiembre de 2017, el fundador, José Batista Sobrinho, retomó la presidencia de JBS. Quiso ponerle distancia a los escándalos de corrupción tomando medidas de reemplazo a sus altos ejecutivos, superar las estimaciones de ganancias y reducir la deuda.

Sin embargo, JBS no acababa de recuperarse, cuando la policia la acusó de que inspectores sanitarios recibieron sobornos para ignorar condiciones insalubres y evitar inspecciones. La agencia ambiental IBAMA la acusó de comprar durante años ganado sabiendo que había sido criado en tierra ilegalmente deforestada, ignorando las normas de protección ambiental. IBAMA ordenó la suspensión de dos plantas empacadoras de JBS y otras 13 en el estado suroccidental de Pará por comprar ganado criado en tierras de pastoreo despejadas mediante quema u otros métodos. Multó a la compañía con 24 millones de reales (US$ 7,7 millones). Sin embargo, JBS negó las acusaciones y logró una orden judicial que le permitió a sus plantas continuar comprando ganado.

La compañía nuevamente controlada por los hermanos Wesley y Joesley, cuenta con operaciones en América del Norte, Europa y Australia. Es el mayor distribuidor global de carne de vacuno donde controla por lo menos el 10% de la producción mundial, además de carne porcina, ovina y de pollo, y procesamiento de cueros. También comercializa productos de higiene y limpieza, colágeno, embalajes metálicos, biodiesel, entre otros. Cuenta con presencia en 24 países en 5 continentes (entre plataformas de producción y oficinas) que atienden a más de 300 mil clientes en más de 150 naciones a donde llegan sus productos. Su expansión internacional también ha sido a través adquisiciones, que le han permitido crear la actual JBS USA, que incluye operaciones en EEUU, México, Canadá y Australia, y el Grupo Cremonini en Italia donde es dueño del 50 %, lider en el sector de carnes bobinas y productos transformados a base de carne.

El poder de JBS es cada dia mayor en el Brasil. Pero no solo ellos sino toda la agroindustria, un sector que junto a los cristianos fueron los grandes soportes de Jair Bolsonaro al punto de incluso poner la ministra de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento: Tereza Cristina Dias, quien está acusada de eximir de impuestos y hacer negocios personales con JBS. Dias es una antigua líder de la bancada ruralista que ejerce presión en la Cámara de Diputados para defender los intereses agrícolas y pecuarios, y es conocida también como “musa del veneno” por su apoyo a los pesticidas en la agricultura. Bolsonaro ha ido tan lejos con este sector que se atrevió a designarla, en contravía de todo el movimiento ambientalista , para realizar la demarcación de tierras indigenas que anteriormente estaba a cargo de la Fundación Nacional del Indio.

Este año, ante las cifras de desforestación de la Amazonía, donde según Greenpeace, la industria ganadera en Brasil es la responsable del 14% de la deforestación global anual, JBS ha vuelto a ser cuestionado. Según una investigación conjunta realizada por Repórter Brasil del periódico británico, The Guardian y la Oficina de Periodismo de Investigación, JBS continúa adquiriendo ganado de una compañía que produce en áreas ilegalmente deforestadas. Esto a pesar de que desde 2009, la compañía se comprometió, a través de los Términos de Ajuste de Conducta firmados con el Servicio de Fiscalía, a participar en el desarrollo de mecanismos eficientes de control indirecto del productor, pero la propia empresa admite que no cuenta con los mecanismos adecuados para este propósito.

Un cuestionamiento que no parece afectar su crecimiento. JBS es considerado uno de los principales beneficiarios del brote de peste porcina africana en Asia que impulsó sus exportaciones, sobre todo a China. Sus ingresos netos crecieron un 12,5 % en el último trimestre y el valor de su acción ha crecido más del 210 % en el último año, el mejor desempeño entre sus pares mundiales. Siguen avanzando en cifras mientras el mundo entero mira aterrado la destrucción de la Amazonia, con el respaldo del propio Presidente de la república. Se cree que la mayoría de los incendios como los que golpean en este momento la selva brasilera son provocados por los humanos para despejar tierras principalmente para cultivos y ganados.

Fuente: Las dos orillas

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