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El Contubernio PRO-UCR destruye el empleo en Argentina

"Quiero trabajar"

«Quiero trabajar»

Por Alonso Quijano. (EDITORIAL DE «EL TIEMPO ME ENSEÑÓ» DEL 2 DE DICIEMBRE DEL 2018. FM 94.5 Galena / Rafaela / Los domingos a partir de las 10 AM.) Los bienes o necesidades humanas, tanto naturales como el agua, o artificiales como una mesa, son antes que nada elementos u objetos de USO y no de PROPIEDAD. Tanto el agua que bebemos o la mesa a la que nos sentamos, son bienes naturales o artificiales que existen para que los USEMOS y no para que nos APROPIEMOS de ellos.

No queremos hoy hablar del concepto de propiedad. Sólo quiero recordar que Rosusseau dice que la desigualdad nace cuando, en tiempos remotos, alguien marcó con piedras o palos una superficie determinada de terreno, proclamó «ESTO ES MÍO» y hubo tontos e ingenuos que le creyeron. Lo cierto es que la idea de propiedad tiene mucho que ver con el empleo o el desempleo.

En el mundo que se rige por el CAPITALISMO es mentira que el DESEMPLEO o la DESOCUPACIÓN son fenómenos transitorios. Eso es lo que el NEOLIBERALISMO trata de vendernos como verdad. Pasan los años, se nos va la vida y siempre escuchamos el mismo verso que nos dice que el PLENO EMPLEO es una meta a alcanzar. Como el de la POBREZA CERO, ¿vieron? Primero el PRO y el RADICALISMO nos dijeron que lograr POBREZA CERO era un objetivo sencillo y rápido de resolver. Y ahora, después de tres años, nos dicen que entendimos mal y que la POBREZA CERO es un proceso que nos llevará años alcanzar. PRO RADICALES, mentirosos seriales.
Marx sostiene que el DESEMPLEO es una característica permanente y estructural del funcionamiento de la economía capitalista. O sea que nos dice que, mientras haya CAPITALISMO habrá DESEMPLEO.
Keynes dice que el DESEMPLEO es un fenómeno que surge cuando la demanda global de bienes desciende, porque los ciudadanos canalizan su dinero hacia el ahorro, seducidos por las empresas financieras, bancos, etc. O sea que nos dice que el DESEMPLEO se soluciona manteniendo una demanda total y constante de los bienes producidos.

Nosotros sostenemos que el DESEMPLEO o DESOCUPACIÓN tiene que que ver con un erróneo e injusto concepto de los bienes a disposición de los seres humanos. Los bienes, tanto naturales como artificiales que existen a nuestro alrededor, son BIENES SOCIALES. O BIENES COMUNES. Desde ya que hay diferencia entre bienes naturales o bienes artificiales. Cuando nacemos, el agua está ahí al alcance de la mano, no tiene dueño, no es propiedad de nadie. Por lo tanto es inhumano y perverso vender agua. Y cuando nos vamos de este mundo, el agua sigue allí para que la disfruten los que vienen detrás de nosotros. En cuanto a los bienes fabricados por el hombre, por ejemplo una mesa, está claro que para que la mesa se construya, se necesitan MUCHAS VOLUNTADES, desde el cortador de madera en el bosque, hasta el que la arma en el taller. Sin la participación de varios o muchos, según el caso, la mesa no existiría. O sólo existiría si uno fabrica una mesa para su propio uso.

En el mundo capitalista se privilegian las ganancias. Y esto parece razonable, pero siempre y cuando, todos los que intervienen en el proceso de producción de un bien, obtengan lo que les corresponde por el trabajo realizado: un salario, un sueldo, una paga. Pero la ganancia empresaria tiene sentido, cuando los asalariados, o sea los que son PARTE INDISPENSABLE para que el bien se fabrique, dejan de percibir lo que razonablemente necesitan para poder expresarse y realizarse como seres humanos. Se entiende, ¿no?. Salarios no para subsistir, salarios que permitan realizaciones plenas personales.
Las ganancias brutas de una empresa no pertenecen únicamente al dueño de la empresa; pertenecen en partes diversas a todo aquello que interviene en el proceso de producción. Pongamos un ejemplo. Para fabricar un auto se necesita electricidad, chapa, plástico, neumáticos, publicidad, comisiones, auto partes, gas, agua y muchas cosas más. Aparte del trabajo de cada ser humano interviniente. Una vez pagados todos esos elementos, quedan ganancias llamadas netas. Sucede que cada vez que se discute la ganancia de una empresa, rara vez se habla del costo de todos los elementos no humanos intervinientes. No hay empresarios que se quejen, seriamente, del costo del acero o de la publicidad, por ejemplo. Pero sí se quejan de los costos laborales. Y es que, en el mundo capitalista el salario, el sueldo, siempre fueron la variable de ajuste. Si hay algo que reducir, es el SALARIO. Que es lo mismo que DEGRADAR la condición humana.

Una comunidad en desarrollo y HUMANISTA debe tener como objetivo la producción de bienes, y con una oferta de bienes junto a una demanda de bienes equilibrada, el pleno empleo debería estar garantizado

El origen del desempleo se encuentra en el aspecto más perverso y negativo del sistema capitalista. Se trata del reparto individualista y codicioso de la utilidades netas. O sea, el 100 % de esas utilidades a un solo empresario o al grupo de accionistas de dicha empresa.

Según estudios psicológicos, el desempleo forzoso, por la razón que sea, provoca en el que queda sin trabajo, ansiedad, tensión, angustia, preocupación, que a muchas personas puede conducirlas a sufrir depresión y hasta una muerte prematura.
¿Por qué los políticos que gobiernan, sobre todo los del CONTUBERNIO PRO-RADICAL, que hablan hasta el cansancio de solidaridad, permiten que esto suceda? ¿Por qué está tan vergonzosamente naturalizado el despido, que nos parece algo INEVITABLE? ¿Por qué soportamos que se nos diga que, cuando una empresa tiene dificultades económicas, es NORMAL que eche a su personal o lo suspenda o le rebaje los salarios? ¿En serio creemos que es NORMAL?
¿Para qué carajo vivimos en COMUNIDAD, vamos a misa, rezamos, cantamos el himno nacional, acariciamos a nuestros hijos, saludamos a la bandera… y no nos rebelamos cuando estamos en presencia de un gobierno que despide masiva y deliberadamente a nuestros hermanos, porque ese es su plan?
Criticamos la inmoralidad y la injusticia pero toleramos sin chistar que despidan a nuestro vecino; asistimos, mirando para otro lado, a la desintegración de su familia, a la pulverizacion de sus sueños, al desfile de acreedores golpeando su puerta, a su humillación, a los reclamos judiciales… y, finalmente, al desalojo de toda su familia y al demoledor y perverso espectáculo de sus muebles en tirados en la vereda. ¿No es esta, acaso, una forma de matar?
Pensemos por un momento, ¿tiene esto algún sentido? ¿En serio que pensamos que es inevitable? ¿En serio que pensamos que le pasó lo que le pasó al que queda DESOCUPADO porque esas son la reglas del juego o porque no hizo suficientes méritos como para conservar su trabajo?

El laurel es sinónimo de historia, de tradición, de grandeza. Y entonces cantamos desde chicos, y durante toda nuestra vida eso que dice: «Sean eternos los laureles que supimos conseguir». De qué historia, tradición y grandeza hablamos cuando a nuestro alrededor toleramos que nuestros hermanos sufran la humillación del DESPIDO.
Para qué carajo cantamos: «¡Oíd, mortales!, el grito sagrado: ¡libertad!, ¡libertad!, ¡libertad!». De qué libertad cantamos, cuando es evidente que una persona despedida también pierde la poca o mucha libertad que tenía.
Para qué carajo cantamos: «Coronados de gloria vivamos, ¡o juremos con gloria morir!». De qué gloria nos podemos jactar… de qué fama, reputación, honor, renombre nos podemos vanagloriar si a nuestro lado caen mujeres y hombres argentinos víctimas de un plan deliberado, desalmado, perverso, sucio, humillante, de DESOCUPACIÓN MASIVA, llevado a cabo por este gobierno PRO-RADICAL.

Si pensamos que los despidos son inevitable, que la humillación que sufre el despedido es inevitable, que no hay otra solución, que el tipo no debió ser delegado gremial en la empresa en la que trabaja, que no debió haber hecho huelga, que debió haber cuidado su trabajo, que debió haber pensado en sus hijos cuando pidió aumento de sueldo… si pensamos que el mundo funciona así, con despidos, con desempleo, y que así funcionó y funcionará y que al que le toca le toca… es mentira que somos solidarios y es mentira que nos interesan nuestros hermanos y es mentira que somos patriotas. Si pensamos así, sólo somos minúsculos HIPÓCRITAS.

Texto enviado por el autor para su publicación

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