Daniel Santoro: mentiras y desprecio por la audiencia

En cualquier elemental escuela de periodismo, si Daniel Santoro presenta el mismo texto que firma en Clarín, resultará reprobado de manera humillante.

El pensamiento goebbeliano de Daniel Santoro es anacrónico.

El pensamiento goebbeliano de Daniel Santoro es anacrónico.

Por Jorge T Colombo. Todo comenzó cuando Daniel Santoro, un empleado del Grupo Clarín, firmó un artículo que comienza de esta manera:

La mentira

“Máximo Carlos Kirchner sería uno de los cotitulares de la cuenta abierta en el banco Felton de Delaware, EE.UU., que había manejado Nilda Garré, según dos fuentes y un documento consultados por Clarín. Habría otra cuenta abierta en el Morval Bank & Trust Ltd de las islas Caiman que llegó a tener 19.845.300 dólares. Según las fuentes en esta cuenta también figurarían Garré y Máximo. La revista brasileña Veja afirmó que también estaría como cotitular la hija de Garré, María Paula Abal Medina. En esas dos cuentas Máximo figuraría con el pasaporte argentino 25869310 y la dirección de la calle Juncal 1409, primer piso. Es la cuenta abierta en el 2005 que llegó a tener 41 millones de dólares…”

Ver al final: 3 de Noviembre del 2018. Desde Belice desmintieron una información publicada por Veja y Clarín.

“… La cuenta en el Felton (actualmente se llamba CNB) fue abierta en octubre del 2005 desde Caracas, cuatro meses después de que Garré fue nombrada embajadora en Venezuela, a nombre de la empresa fantasma Business and Service IBC, constituída en el paraíso fiscal de Bélice. La última operación electrónica que vieron las fuentes es del 29-12-2009. La cuenta tiene el legajo 00049852398325985. El saldo registrado a abril del 2010 era de 41.704.400”.  Daniel Santoro (Clarín)

Es notorio que, ante el ucase impartido por sus patrones, Daniel Santoro no encontró otro camino para amortiguar el disparate que debía firmar, que abusar del potencial y que nosotros destacamos con negrita. Todos sabemos que, gramaticalmente, el uso del modo potencial indica que la acción verbal no está confirmada. En la vida cotidiana, el uso del modo potencial: habría, estaría, sería, es de uso corriente, pero en la redacción periodística es, en líneas generales, o una imprudencia o una canallada deliberada. En el caso de que sea negligencia, estamos ante un periodismo bisoño, y en el caso de que sea una canallada, estamos frente a la intención de provocar un daño o generar miedo, partiendo del supuesto de considerar que la audiencia no es suficientemente inteligente como para advertir la maniobra. Y, en este caso, sostengo que Daniel Santoro obró como un canalla, a sabiendas y de acuerdo con la orden que recibió.
Si en algo Santoro coincide con sus patrones, es en considerar que su audiencia ya está suficientemente manipulada como para creer cualquier cosa que le digan. Una audiencia -piensa el Grupo- que no sólo no repara en el exceso del uso del modo potencial de la nota, sino que, aún cuando -como ahora- se demuestra que Santoro mintió, desea seguir creyendo lo mismo. Santoro está convencido que su audiencia es idiota, pero no lo es. Creer que la audiencia es idiota es, simplemente, despreciarla. ¿De qué otra manera se puede pensar, cuando el Grupo y su empleado usan su poder de llegada informativa casi siempre para mentir?
Podemos preguntarnos por qué Daniel Santoro no se tomó el trabajo de chequear la información de la brasilera Veja, sobre todo sabiendo que la mencionada publicación, tiene poco de periodismo y sí mucho de cloaca. La respuesta es más o menos simple: empleados como Santoro y otros del Grupo, están urgidos por sus patrones a trabajar a matacaballo; el tiempo pasa y la imagen de Cristina mejora día a día a pesar de los enormes operativos mediáticos urdidos en su contra por el Grupo Clarín.

“¿Para qué chequear?”, “No hay tiempo”, “Nuestra audiencia se traga cualquier verdura”. “¿Qué pasa si vuelve a ganar el kirchnerismo?”: Me imagino estas frases resonando en las reuniones dentro de los ámbitos del Grupo y en la mente de Santoro cuando deposita su cabeza en la almohada. Deben mentir, mentir y mentir, no hay otra. Asaltado por la desesperación de conservar su salario y su “prestigio”, Santoro se somete a la estrategia brutal de los que mandan. Sí, él y sus pares del Grupo piensan que no les queda otra, al menos hasta las elecciones generales; la audiencia, todos los argentinos, debemos estar alerta: nuevas canalladas mediáticas le aguardan a la república; roguemos que ninguna sea infausta.
En cualquier elemental escuela de periodismo, si Santoro presenta el mismo texto que firma en Clarín, resultará reprobado de manera humillante.  El pensamiento goebbeliano de Santoro es antiguo, no se sostiene en una estructura social como la actual, ya que la audiencia en general -incluso la de Clarín y TN- negocia permanentemente la información que recibe.

La mentira de Santoro no se sostiene

“La historieta llega a su fin. El banco CNB, que absorbió al Felton Bank de Delaware, certificó que la embajadora argentina ante la OEA, Nilda Garré, nunca tuvo cuenta ni en el CNB ni en el Felton. Con enormes despliegues en tapa, la revista brasileña Veja y el diario Clarín difundieron el 30 de marzo que Garré y Máximo Kirchner fueron cotitulares de una cuenta a la que le pusieron número y todo: 00049852398325985. Habría sido abierta en 2005 y tuvo un saldo de 41 millones de dólares. Los datos parecieron falsos desde el principio, porque el Felton, un banco muy chico, tenía depósitos totales por 71.819.000 de dólares y resultaba imposible que en una sola cuenta hubiera 41.700.000, es decir más de la mitad. Pero la confirmación de la falsedad llegó ayer: la vicepresidenta asistente del CNB, Cassandra Guy, le hizo llegar una carta a Garré diciéndole que, después de revisar los archivos, “no existe ningún registro de una cuenta a su nombre en el CNB o en el Felton”. Raúl Kollmann (Página 12)

El periodista Marcelo Zlotogwiazda, normalmente moderado, atacó la denuncia que firmó Daniel Santoro sobre supuestas cuentas en el exterior ocultas a nombre de Máximo Kirchner y dijo en radio Del Plata: “Pocas veces he visto tamaña irresponsabilidad en el tratamiento periodístico”. “Créanme que sin demasiado esfuerzo y sin demasiada picardía me encuentro con que la nota de Daniel Santoro dice que en Abril de 2010 en esa cuenta en Felton Bank había depositado 41.700.000 dólares y resulta que en diciembre de 2010 en el Felton Bank habían depositado nada más 71.800.000”

Hugo Alconada Mon trabaja para La Nación, un diario antikirchnerista; sin embargo, considera que es tan grosera la nota de Santoro, que opta por tomar una distancia estratégica y dice que había que tener prudencia con la información que se publicó: “Sólo digo que información sobre esas supuestas cuentas circula desde 2011, que desde entonces la tenemos en el diario y que los papeles disponibles muestran inconsistencias”… “la data que circula contiene errores”. – Agencia Paco Urondo

Jorge Asis es un antikirchnerista declarado, pero al mismo tiempo detesta que tomen por tonta a la audiencia y dijo “Colegas: no comprar carne podrida como TN. Jamás Néstor Kirchner hubiera permitido en 2005 abrir una cuenta a nombre de Máximo.”
En otro parte dice: “Veja produce el pescado podrido y TN sin rigor lo reproduce. Tampoco es serio el cuento nuclear. Un amague que quedó en la nada.”
También: “Aparte de ser un censor obtuso Carlos D Elía (Gerente de TN) es un insaciable consumidor y distribuidor de pescado podrido.” “La caótica ineptitud de Clarín fortalece al cristinismo y con su frontal agresividad desdibuja a quienes deben ser los opositores.” – (Twitter)

Mentiras robadas

Como dice Asis, las mentiras de Santoro  tampoco son todas propias, el roba, impunemente, de entre las mentiras que firma Leonardo Coutinho en la revista brasilera Veja. Coutinho es un informante habitual de la ultraderecha más salvaje de los EEUU representada por sectores del Partido Republicano y la organización denominada Tea Party, en cuyas páginas oficiales aparecen las notas del empleado de Veja.

Texto enviado por el autor para su publicación


3 de Noviembre del 2018

Desde Belice desmintieron una información publicada por Veja y Clarín

Por Raúl Kollmann. Ni la empresa ni la cuenta. Las notas informaban sobre una cuenta en Delaware a nombre de una sociedad que pertenecía a Máximo Kirchner y a Nilda Garré por 41 millones de dólares. Belice desmintió que tuvieran registrada una sociedad de ese nombre.

La escandalosa operación montada por la revista Veja y el diario Clarín respecto de la existencia de una cuenta clandestina, en el exterior, de Máximo Kirchner y Nilda Garré terminó de derrumbarse ayer por completo. Ya Estados Unidos había negado que en el Felton Bank de Delaware existiera tal cuenta y, obviamente, menos aún con 41 millones de dólares. La revista brasileña y el diario argentino sostuvieron que el dinero estaba a nombre de una sociedad de Belice: Business and Services IBC (las siglas de Belice). Ayer, el juez de la causa, Marcelo Martínez de Giorgi, recibió un oficio originado en Belice señalando que tal empresa no existe en aquel país. Ni el periodista de Veja ni el de Clarín pidieron disculpas por la falsedad.

El texto que le llegó ayer al juez tiene la firma de Santiago González, titular del registro de sociedades de Belice, quien respondió a un escrito del Honorable Michel Peyrefitte, fiscal general de ese país. En concreto dice “conduje una búsqueda en nuestros archivos y he encontrado que la compañía Business and Services IBC no está incorporada en las normas de IBC (Belice)”. En otros términos significa que tal sociedad no existe ya que es obligatorio su registro. La declaración de Belice pasó por el Ministerio de Relaciones Exteriores, desde donde se envió al magistrado con la firma de Conrado Izura, director de Asistencia Jurídica Internacional.

La llamativa acusación de que Máximo Kirchner y Nilda Garré compartían una cuenta con 41.700.000 dólares en Delaware pudo haberse desechado antes de escribir el primer renglón. Entrando a los datos públicos, que se obtienen por Internet, de la Reserva Federal de Estados Unidos –el Banco Central de aquel país–, se podía constatar que el Felton Bank de Delaware tenía depósitos totales de 70 millones, por lo que resultaba imposible que en una sola cuenta hubiera 41 millones. Es más, en algún momento los medios hablaron de que la cuenta llegó a tener 61 millones de dólares. Eso no lo tolera ningún banco central del mundo, porque el cliente se va y el banco se cae. En segundo lugar, los registros de la Reserva Federal exhibían que en el Felton Bank sólo había seis millones de dólares en depósitos de más de 250.000 dólares. Esa información siempre es consignada porque la cifra de 250.000 es la que garantiza la Reserva Federal. Si sólo había un total de seis millones en depósitos de más de 250.000 dólares, no podía haber ninguna cuenta con 41 millones. En su momento, después de la publicación de la falsedad, Nilda Garré, a través de su abogado, Alejandro Rúa le pidió al banco norteamericano que certificara la inexistencia de la cuenta. Para entonces, el Felton había sido absorbido por otro banco, el CNB. Las entidades bancarias son poco afectas a contestar estas cosas, pero finalmente hubo una carta del banco diciendo que no existía ninguna cuenta de Maximo y Garré.

Todo esto terminó certificado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos con la firma de Aaron Gershbock tras dos años de silencio. La burda denuncia periodística fue en 2015, por supuesto en época de elecciones, y el desmentido de Estados Unidos llegó en 2017. “No hay registro de los números de cuentas ni de los nombres citados”, señaló el documento emitido desde Washington desmintiendo primero lo publicado por Veja y luego por Clarín.

Mucho antes, Irán también desmintió la información que consignaba que el dinero había llegado desde Teherán, algo que también desafiaba la lógica. La autoridad iraní señaló que el número de cuenta mencionado por los medios ni siquiera incluía los dígitos habituales de las cuentas en Irán. La versión indicaba igualmente que se usó una sociedad de Liechtenstein, pero tampoco en ese principado se encontró ningún registro que tuviera que ver con lo denunciado.

Finalmente, ayer el juez recibió también el desmentido de Belice, con lo que no quedó nada de nada de la denuncia. Sólo la evidencia de cómo se utilizan los medios y la justicia contra los llamados gobiernos “populistas”.

Fuente: Página 12

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3 Respuestas en Daniel Santoro: mentiras y desprecio por la audiencia

  1. Fabiana Quinteros 17 marzo, 2019 en 1:20 pm

    siempre contra el pueblo los guardianes de la republica de mil familias oligarcas terrible mentiroso mafioso igual a todo el circulo que lo protege VERGUENZA NACIONAL PERDON SAN MARTIN Y BELGRANO estos no entendieron nada!!! mil familias no pueden con millones de argentinos antes los usaron a los militares ahora pagan cualquier precio para robarse el país toda la guita pedida no solo al FMI está afuera en sus cuentas. ojala despertemos son los CREADORES DEL ODIO

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  2. Choly Vergara 2 diciembre, 2018 en 12:10 am

    Vergonzoso que sea un periodista premiado? por favor…..todos los días lo podemos ver en el programa de Fantino Animales Sueltos c´pmp despliega su odio al kirchnerismo.Tampoco pidió disculpas…Canalla-

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  3. jp 12 abril, 2015 en 3:32 am

    Y pensar que un periodista con tantos premios, incluido alguno por su transparencia, puedan llegar a escribir semejantes mentiras Insostenibles, ojalá en algun momento estas cosas tengan su revés y justicia para que estos caraduras no gocen de tanta impunidad para mentirle a su audiencia.

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