La Thatcher en Internet: polémica de bajo nivel

Margaret Thatcher, la "Dama de hierro"

Margaret Thatcher, la “Dama de hierro”

Por Fabricio Velázquez. Tanto en las redes sociales como en los diferentes portales informativos, la gente se hizo escuchar y dejó opiniones que, al menos, son chocantes. Desde todos los ámbitos se oyeron voces y quedó abierta la puerta a la controversia. Contrainfo.com 

"The witch is dead"

“The witch is dead”

La ex primera ministra de Gran Bretaña, Margaret Thatcher, murió a los 87 años. Así lo confirmó su portavoz, Lord Bell, en un comunicado oficial. “Con gran tristeza  y Carol Thatcher anunciaron que su , la baronesa Thatcher, ha muerto en paz tras una apoplejía esta mañana”, señaló. Con este párrafo típico de una noticia periodística formal, conviene ponernos en contexto. Se fue un personaje sombrío para la historia mundial, pero sobre todo para la conciencia argentina, para nuestra razón de ser y para todo el conjunto de valores que se nos han transmitido desde que somos pequeños. Algunos, los que la vieron ejercer, tendrán posturas mucho más fuertes. No faltarán los que se muestren a favor de determinadas políticas llevadas a cabo por Tatcher. Y sí, es probable que nos encontremos con detractores (la gran mayoría), pero también con algún trasnochado, con hobbies de historiados y aires de investigador, que se mantengan firmes al lado de la señora de cabellos inamovibles.

La “Dama de Hierro” estuvo en el poder desde 1979 hasta 1990 y fue quien impulsó y comandó las tropas inglesas en la  de Malvinas. Dentro de su país apoyó la privatización de industrias estatales y del transporte público (trenes y autobuses), la reforma de los sindicatos -a los que prácticamente despojó de poder-, la reducción de los impuestos y del gasto público. Había nacido el 13 de octubre de 1925 en Grantham (norte de Inglaterra), en una familia de modestos recursos.

“La “Dama de Hierro” estuvo en el poder desde 1979 hasta 1990 y fue quien impulsó y comandó las tropas inglesas en la  de Malvinas.

Para hacer análisis exhaustivos, se sabe, es necesario recortar, de manera que podamos obtener visiones acotadas, específicas y en un momento de la historia determinado. No es la intención de esta nota recrear la vida de la ex ministra, sino de poder detenerse frente a la importancia del mundo virtual y los soportes digitales, vulgar y popularmente denominado Internet, cuando de este tipo de acontecimientos se trata.

Una muerte que puede ser vista como una situación feliz. ¿Es realmente posible? ¿Cuánto de pasión hay? ¿Cuánto de bajada de línea, de traspaso de la comunicación entre actores sociales? ¿Cuánto de etapas en el proceso comunicativo y cuánto de deformación? Hoy en día, todo es posible.

Las redes sociales, en primer lugar, y todo lo que esté relacionado a foros; lugares de opinión libre, “mesas” de debate, espacios para difundir argumentos y sufrir encontronazos ideológicos, han ampliado el escenario que sirve de interpretación de los hechos. Antes, hace bastante, sólo se le creía al diario. Más adelante, la televisión tomó la posta y fue el vehículo de la pura e inalcanzable verdad. Por suerte, gracias a ciertos procesos que tienen que ver con la evolución tanto científica como del pensamiento crítico-filosófico, esta verticalidad con la que se nos trataba como consumidores de información se ve ramificada, se modifica para bien. Si uno es un buen lector, claro está.

El primer ministro británico, David Cameron, lamentó la muerte de la Thatcher por Twitter. “Con gran tristeza me enteré de la muerte de la señora Thatcher. Hemos perdido una gran líder, una gran primera ministra y una gran británica”. Gran ejemplo de elocuencia, de formalidad, de accionar para alguien que ocupa tal cargo y debe manejar tales asuntos. Sin embargo, la costumbre nos aleja de lo que debemos entender y es la pérdida humana (de la charla frente a frente), la falta de contacto con los familiares directos a través de la palabra, la homogeneización con la que todos los temas son afectados.

Thatcher levantó como pocos políticos en la historia del Reino Unido pasiones encontradas: desde la admiración absoluta hasta un rechazo que rozaba en muchos casos el rencor y el odio. Para bien o para mal, pasará a la historia como una primera ministra conservadora fundamental que transformó y dividió al país en los casi once años que estuvo en el Gobierno. También fue la primera mujer en llegar al cargo más alto del poder.

“Thatcher levantó pasiones encontradas: desde la admiración absoluta hasta un rechazo que rozaba en muchos casos el rencor y el odio”

Con respecto a estas aseveraciones, sólo basta darse una vuelta por estos sitios donde la gente hace sus descargas y regocijarse por un lado por la libertad de expresión absoluta que vive hoy Argentina, pero también preocuparse por los escasos niveles analíticos que ostentan quienes participan. ¿Hay acaso alguna manera de fomentar la buena argumentación, que no sea a través de manuales institucionalizados? ¿Cómo puede ser que todos se desliguen de su derecho de autor (aquel que implica decir “esto soy yo”) juzgando en una sola línea con tanta facilidad.

Cómo Morrisey, emblemático cantante siempre reticente a las políticas de Margaret, la despidió con cartas donde habla de que no tenía “ni un átomo de humanidad”.


Claro está que si las respuestas fueran tan fáciles de encontrar o de generar, la búsqueda del hombre habría llegado a su fin y los objetivos se desdibujarían, por el sólo hecho de haber logrado la completud. Dicho esto, podemos ver cómo en Chile se lloró el deceso de Tatcher; cómo en Argentina, a través de los foros y las redes sociales como mencionaba anteriormente, se expresó con comentarios de felicidad, de algarabía, con imágenes humorísticas que reflejan el patriotismo, con videos característicos de esa época y la cita constante de la letra del Himno a las Malvinas Argentinas; cómo en Inglaterra se quemaban imágenes de la ex ministra, se celebraba y se festejaba su fallecimiento con champagne, pintadas en las paredes, remeras con su rostro tachado, entre otros elementos. Cómo a lo largo del tiempo artistas, actores, periodistas, músicos y todo el mundo del espectáculo encontró la manera de involucrarla en sus trabajos. Positiva o negativamente. Cómo Morrisey, emblemático cantante siempre reticente a las políticas de Margaret, la despidió con cartas donde habla de que no tenía “ni un átomo de humanidad”, “un terror” y algunas calificaciones más jugadas, todo viralizado en la web.

El mundo actual, si quedaba alguna duda, no está regido por los medios tradicionales. Está configurado por Internet y sus actores, desde las situaciones más felices de la vida como un nacimiento, hasta el fallecimiento de una persona, de una conocida en este caso como Margaret Tatcher, que puede ser leído intertextualmente a piacere.

Contundente. Amplio, globalizado, nunca neutral.

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