Santa Fe: ¿La corrupción tiene fuerza de ley?

Puede haber dos caminos para el acuerdo: uno ilegal que supone embolsar la plata cuidando de no dejar rastros (por ejemplo "La banelco"). Otro camino es el "legal" y consiste en pergeñar un proyecto en el que se contemple ese traspaso de fondos a los senadores y se lo justifique de alguna manera. Si se opta por el segundo camino, entre otras cosas, hay que ponerle un nombre que posibilite un eficaz márquetin, digamos: Fondo de Fortalecimiento Institucional.

Senadores de la Provincia de Santa Fe

Senadores de la Provincia de Santa Fe

Por Alonso Quijano. Hace mucho tiempo entendí algo que no voy a olvidar, y es que no todo lo que es legal es bueno o está bien. Por ejemplo, es legal vender armas, pero no es bueno ni está bien. Contrainfo.com

“Populus y los 19 senadores”. Más un gobernador y su vice.

La execrable historia milyunanochesca de los no menos execrables senadores de la provincia de Santa Fe, Argentina, y el gobierno del “socialista” Antonio Bonfatti, delfín de Hermes Binner, alrededor del Fondo de Fortalecimiento Institucionalpuede haber comenzado de varias maneras:

1) El gobernador llama a los senadores santafesinos y les dice que si le aprueban el Presupuesto 2013, recibirán 144 mil pesos mensuales y por testa, de ahí en más. El sueldo aparte, desde luego.

2) Los senadores concurren a la gobernación y le dicen a Antonio Bonfatti que si quiere que le aprueben el Presupuesto 2013, debe entregarles  144.000 pesos mensuales a cada uno de ellos.

3) Que en la entrada de la casa de gobierno casi se choquen, digamos dos o tres senadores que llegan, con el ministro de gobierno Rubén Galassi y su secretario que salen. Casi al unísono, ambos grupos dicen: “Qué casualidad, justo íbamos a charlar con Ustedes”.

Ver Santa Fe: ¿Fondo de Fortalecimiento o de Corrupción Institucional?

Alberto Crossetti y Oscar “Cachi” Martínez: Ipse dixit

Oscar “Cachi” Martínez, diputado nacional por el Frente para la Victoria denunció ante una radio de Rosario -LT8- que “entre los senadores del PJ y el gobierno de Santa Fe se produjo un pacto que “suena a contubernio”, o sea a una alianza secreta, ilícita y reprochable. Y terminó diciendo: “A cambio de la aprobación del presupuesto, cada senador de los 19 departamentos va a repartir de manera discrecional 144 mil pesos a su gusto y piacere, con las rendiciones laxas del Senado. La verdad, esto es un escándalo”

Por su lado, el presidente provisional del Senado, Alberto Crossetti, ratificó que el Fondo de Fortalecimiento Institucional es parte de un acuerdo político con el gobierno de Bonfatti. “Es un tema que se conversó con el Poder Ejecutivo y se trabajó de esa manera”. (Juan Carlos Tizziani)

Sobre los dichos del senador Crossetti, imaginemos: El gobierno de Santa Fe necesita la aprobación del Presupuesto 2013 y la autorización para endeudarse, pero no cuenta con los votos suficientes. Habla entonces con miembros del Poder Legislativo, por ejemplo con los senadores (pero no con los diputados ¿…?); los senadores están dispuestos a darle una mano al ejecutivo, pero quieren algo a cambio: plata para “hacer política”. Definimos “hacer política” como las acciones tendientes a obtener, finalmente, votos en una o más elecciones. El dinero que piden los senadores pertenece a Populus (el dinero que el ejecutivo obtiene vía impuestos). O sea que los senadores utilizarán ese dinero para recolectar votos distribuyendo limosnas.
Puede haber dos caminos para el acuerdo: uno ilegal que supone embolsar la plata cuidando de no dejar rastros (por ejemplo “La banelco”). Otro camino es el “legal” y consiste en pergeñar un proyecto en el que se contemple ese traspaso de fondos a los senadores y se lo justifique de alguna manera. Si se opta por el segundo camino, entre otras cosas, hay que ponerle un nombre que posibilite un eficaz márquetin, digamos: Fondo de Fortalecimiento Institucional. Al aprobarse el proyecto el reparto de plata es “legal”, y judicialmente nadie puede patalear: dura lex sed lex.

Dicen que las ideas pueden desunir a los hombres, pero no la guita.

Los hechos:

Diciembre del 2012:

Los senadores dan media sanción al Presupuesto 2013 que incluye el Fondo de Fortalecimiento Institucional (la plata para los senadores) y la autorización al ejecutivo para endeudarse. Ambas inclusiones, curiosamente, no figuran en la noticia que al respecto publica la página web oficial de la Cámara de Senadores de Santa Fe.

Marzo del 2013:

1) La Cámara de Diputados sesiona y aprueba el Presupuesto 2013, pero elimina el Fondo de Fortalecimiento Institucional y amplia al doble la autorización para que el gobierno se endeude. El proyecto modificado vuelve a los senadores.

2) Los 19 senadores de Santa Fe, que no sesionaron (¿no trabajaron?) durante tres meses, desde fines de Diciembre del 2012 hasta hace unas horas, vuelven a sesionar, algo furiosos, y establecen una proeza política: en menos de dos minutos se auto aprobaron 144.000 pesos por mes para cada uno y por unanimidad, por supuesto: la goleada fue contra la nada y, claro está, por 19 a 0. Vuelve entonces a diputados.

3) Ante esta arquetípica coincidencia de los senadores de Santa Fe, verdadero dechado de altruismo, los diputados tienen la última palabra y la posibilidad de demostrar que están con Populus. Pero…
De acuerdo a la ley de funcionamiento del Poder Legislativo, a esta altura, la Cámara de diputados debe contar con los dos tercios para que su decisión de eliminar el Fondo se concrete.
Para desconcierto de Populus, ahora (sólo algunas horas después), todos los diputados peronistas, más los del PRO… se abstienen. Sólo 14 votos, sobre 50, los del Frente Progresista Cívico y Social, mantienen su negativa. Por lo tanto el Presupuesto 2013 se convierte en ley.

El desencanto de Populus crece porque verifica, entonces, la despreciable actitud de estos diputados properonistas, más o menos  34, que primero rechazan y horas después se abstienen (apoyan) ante la misma cuestión (¿pasó algo en esas pocas horas?), convirtiéndose en cómplices de los execrables senadores.

Calvo o Crossetti o Martínez o…

El senador Alcides Calvo del departamento Castellanos de Santa Fe, negó que esto forme parte de un pacto con el socialismo (léase Bonfatti). – (Julio Armando).
Mientras que su colega, senador Crossetti, también bendecido por la vara de la fortuna, dijo “Es un tema que se conversó con el Poder Ejecutivo (léase Bonfatti) y se trabajó de esa manera”

Calvo también se ocupó de Oscar Martínez quien lo habría acusado de contubernista, arrojando sospechas sobre él, calificando sus acusaciones como de “muy bajo nivel y sin ningún tipo de sentido”. “Tal vez cuando este legislador (Martinez) era diputado provincial hacía estas cosas o conoce algunas realidades” – (Julio Armando)

Con la ingenuidad que lo distingue, Populos piensa, impotente: “Sólo 14 legisladores, sobre 70, parecen representarme”. “Si se trata del dinero -que no me sobra- y que proviene de mi esfuerzo, ¿por qué no se canaliza a través de las instituciones que, según me dijeron en la secundaria, existen a tal efecto, o sea los ministerios?
¿Por qué crear otra, Fondo de Fortalecimiento…, o como se llame?”. “En todo caso, ¿por qué cuando se trata de repartir mi dinero de otra forma, no me consultan, mediante un plebiscito, por ejemplo?”. Populus finalmente calcula: “35 millones de pesos es mucha plata, ¿por qué no me consultan?, hubiera preferido, quizás, que 120 familias tuvieran por fin sus viviendas?”

Como verán, Populus, con sus bolsillos enjutos, que no han sido bendecidos, como los de los  senadores, con la vara de la fortuna de la ley de leyes, se aleja hacia el poniente mientras rezonga no sólo su desconcierto, sino también su desánimo e incredulidad.

Alonso Quijano es periodista y analista político

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