Los policías, los políticos y los ladrones en Santa Fe

El mismísimo Ministro de Seguridad, sí, leyeron bien, Raúl Lamberto, ante quien Tognoli se reportaba minuto a minuto, al enterarse dijo algo que podría sintetizarse así: ¡caramba! Tras lo cual, en un intento de patear afuera, dijo que con el gobernador habían decidido crear otra repartición de rimbombante nombre. ¿Qué tanta complejidad puede tener un delito cuando existe la firme decisión política de terminar con él?

"Nueva Fuerza". Todo arreglado, Santa Fe tiene nuevo jefe. El Ministro Lamberto y el Jefe cristian Sola. Atrás, la mirada vigilante del Ministro Galassi. Acompaña, el jefe Clancy Gorgory.

“Nueva Fuerza”. Todo arreglado, Santa Fe tiene nuevo jefe. El Ministro Lamberto y el Jefe Cristian Sola. Atrás, la mirada “vigilante” del Ministro Galassi. Acompaña, el jefe Clancy Gorgory.

Por Alonso Quijano. ¿Los últimos en enterarse, los protagonistas?

Antonio Bonfatti es el gobernador de la provincia de Santa Fe. Raúl Lamberto su Ministro de Seguridad. Rubén Galassi su Ministro de Gobierno. Hugo Tognioli es (era) el Jefe de Policía. Cristian Sola, el subjefe (por el momento, el nuevo Jefe).

Bonfatti y Lamberto son dos inveterados políticos que se autodefinen como socialistas. Rubén Galassi saltó de  periodista a ministro político. Los tres confiesan haber sido los últimos en enterarse de que contra Tognoli existía una investigación abierta hace más de un año por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Obviamente Tognoli expresó su asombro. Cristian Sola, el Subjefe de Tognioli, también expresó su ignorancia, en sintonía con sus jefes políticos.

Es curioso, porque en  Julio, escribimos (Graves sospechas sobre Bonfatti y Lamberto en Santa Fe) acerca de las advertencias que públicamente hicieron el insobornable periodista de investigación de Rosario Carlos del Frade y el diputado nacional Marcelo Saín. Saín es especialista en seguridad y fue jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), donde se originó la investigación contra Tognioli. Saín dijo textualmente: “La policía es el principal cartel de drogas en la provincia de Santa Fe”. Demasiado fuerte como para no tenerlo en cuenta; eso fue hace tres meses… hoy el Jefe de Policía está prófugo…

A pesar de que el gobernador y su ministro tienen su propia información de inteligencia; a pesar de que la policía también tiene la suya, nadie, ni los más poderosos responsables políticos, ni los más encumbrados responsables policiales, estaban enterados de una investigación contra el mandamás policial, que se venía desarrollando desde hace más de un año.
¿Por qué no fueron informados el gobernador Bonfatti, el Ministro de Gobierno Galassi o el ministro de Seguridad Lamberto de lo que se investigaba?
Podemos cambiar la pregunta: ¿Será que no informaron a las cabezas políticas de Santa Fe de lo que estaba pasando para que no peligrara la investigación?

Entonces el juez federal Carlos Vera Barros ordenó, por solicitud de la fiscal Liliana Bettiolo, la detención del Jefe de Policía de la Provincia de Santa Fe Hugo Tognioli. Aún no fue localizado. ¿No es extraño que el mismísimo Ministerio de Seguridad no encuentre a su Jefe de Policía? ¿Tenía todo previsto Tognioli para una eventualidad como esta?

El gobierno socialista decide tomar al toro por las astas.

Tras estos hechos el gobernador instruye para que le pidan la renuncia al Jefe y nombren al Subjefe.
¿Quién es su sano juicio puede creer que el Subjefe Solá, estrecho colaborador de Tognioli desde hace casi un año, desconocía las supuestas andanzas de su jefe?
El Ministro Galassi, en un rapto de original lucidez, aporta algo más al estupor público diciendo que cree que todo es una “operación política”.
El mismísimo Ministro de Seguridad, sí, leyeron bien, Raúl Lamberto, ante quien Tognoli se reportaba minuto a minuto, al enterarse dijo algo que podría sintetizarse así: ¡caramba! Tras lo cual, en un intento de patear afuera, dijo que con el gobernador habían decidido crear otra repartición de rimbombante nombre. ¿Qué tanta complejidad puede tener un delito cuando existe la firme decisión política de terminar con él?

Ante esta avalancha de esclarecimiento, la ciudadanía ¿puede esperar otra cosa que, más de lo mismo?.

Tristeza

Veamos algunas de las preguntas que los ciudadanos formulan en los foros de Internet, y que no las formulan, por ejemplo, la mayoría de los periodistas que tienen acceso a los políticos:
¿Por qué cuando sucede algo así,  el Ministro de Seguridad no renuncia?
¿Por qué en lugar de nombrar como reemplazante de Tognioli a su colaborador Sola, no se procede a descabezar a toda la jefatura policial a lo largo y ancho de Santa Fe?
Para cometer delitos como los que se investigan, ¿cuántos jefes de unidad y comisarías, además de  complicidad política se requieren?

Preguntas sin respuesta aún, ante una ciudadanía cada vez más perpleja y pesimista, que va aceptando, con tristeza, que los políticos pocas veces, cada vez más pocas veces, hablan con la verdad.

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