Periodistas asesinados en América Latina y el Caribe

El país más azotado por los asesinatos de trabajadores de la comunicación sigue siendo México, donde la banda criminal que prácticamente controla Veracruz -y gran parte del país- el 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, abandonó los cadáveres de cuatro reporteros gráficos, tres hombres y una mujer, mutilados bárbaramente y con evidentes signos de tortura, a tan solo pocos días del asesinato de otra periodista y corresponsal de la revista Proceso en esa misma ciudad.

Daños colaterales en la guerra narco

Periodistas asesinados en América Latina y el Caribe: 23 periodistas asesinados y otro desaparecido en 6 países de la región – En América Latina y el Caribe no existe formalmente ninguna guerra, pero en lo que va de año, en 6 países de la región han perdido la vida 22 periodistas y otro se encuentra secuestrado, según un informe de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap), presentado por Ernesto Carmona, Presidente de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP) de dicho organismo, en los primeros días de mayo de 2012.

En México se registraron 8 muertes, en Brasil 6, en Honduras 5, en Colombia 1 mientras hay otro periodista francés desaparecido en la selva, en Bolivia hubo 2 muertes y otra en Argentina.

El país más azotado por los asesinatos de trabajadores de la comunicación sigue siendo México, donde la banda criminal que prácticamente controla Veracruz -y gran parte del país- el 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, abandonó los cadáveres de cuatro reporteros gráficos, tres hombres y una mujer, mutilados bárbaramente y con evidentes signos de tortura, a tan solo pocos días del asesinato de otra periodista y corresponsal de la revista Proceso en esa misma ciudad. Esta feroz matanza se produjo mientras los profesionales de los medios siguen esperando que el gobierno publique en el Diario Oficial una ley de protección para el sector, aprobada por ambas ramas del Congreso.

En México se registraron 8 muertes, en Brasil 6, en Honduras 5, en Colombia 1 mientras hay otro periodista francés desaparecido en la selva, en Bolivia hubo 2 muertes y otra en Argentina. En varios de los casos no se sabe con exactitud si los periodistas fueron asesinados por su condición y trabajo profesional, o simplemente fueron víctimas de la creciente violencia social que se extiende por la región. Ese delgado hilo que separa el delito común de la represalia política deberá ser esclarecido por la institucionalidad de cada país, en una situación poco prometedora de justicia debido a las altas tasas de impunidad que históricamente registran los asesinatos de periodistas.

Brasil aumenta de manera alarmante su tasa de crímenes contra periodistas. Al igual que en México, la iniciativa criminal emana de los colusión del poder político local con las bandas armadas de el crimen organizado, que explota delitos como tráfico de drogas y personas.

Honduras es un país muy pequeño que mantiene una elevada tasa de asesinatos en general, y de periodistas en particular. La violencia allí está desatada por los sectores más privilegiados de la sociedad que pagan grupos armados y por un gobierno de extrema derecha, respaldado por Estados Unidos, desde que hace tres años fue derrocado el presidente constitucional Manuelo Zelaya. Muchos valientes periodistas, mujeres y hombres, se enfrentan allí a frecuentes amenazas de muerte, desde el anonimato y la cobardía. Dedicarse al periodismo en ese país se ha convertido en una actividad infernal.

En Colombia fue asesinado un distinguido, político y periodista de radio y medios comunitarios locales. Aunque han detenido al sicario que le mató, nadie habla de los autores intelectuales que pagaron por su asesinato. Un periodista francés, que trabajaba incrustado en el ejército, está en manos las FARC. La muerte de dos periodistas de radio en Bolivia tiene todos los visos de un vulgar asalto ciudadano con exagerada violencia motivado por el robo de teléfonos móviles y otras prendas de valor, en tanto que una muerte registrada en Argentina presenta características extrañas, pero alejadas de eventuales venganzas por el trabajo de la víctima en una emisora local.

1) México, 8 muertes

La Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (Fapermex) situa “en 108 los asesinatos contra las libertades de prensa y expresión desde el 2000 hasta mayo de 2012: 91 periodistas, 9 trabajadores de la prensa, 6 familiares y dos amigos de comunicadores, además de que 14 periodistas continúan desaparecidos”, y todo ello en los dos sexenios de gobierno del Partido Acción Nacional (PAN).

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa y mientras se esperaba la publicación de una ley de protección de periodistas y activistas de derechos humanos, el 3 de mayo aparecieron en Veracruz los cuerpos desmembrados y con señales de tortura de 4 trabajadores de medios locales:

Esteban Rodríguez, fotógrafo de la nota roja del diario AZ de Veracruz hasta su renuncia en agosto del 2011 y, según la Procuraduría, que actualmente “trabajaba en un taller mecánico como soldador”.
Gabriel Huge, fotógrafo que laboró durante años en el periódico Notiver y se autoexilió el año pasado tras el asesinato de una de sus compañeras del mismo diario.
Guillermo Luna Varela, fotógrafo, laboró unos meses en el diario Notiver y actualmente trabajaba en la agencia de fotografía Veracruznews.
Irasema Becerra, foto reportera, ex ejecutiva de ventas del periódico El Dictamen y novia de Guillermo Luna.
Nadie puede comentarlo en México sin arriesgar la vida, pero Veracruz está ahora dominada por la banda Los Zeta y el asesinato cuádruple ha sido su monstruoso saludo a la libertad de expresión.

En el estado Veracruz, desde que el 1 de diciembre de 2010 asumió el actual gobernador Javier Duarte de Ochoa, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), han asesinado a 9 periodistas.

Regina Martínez, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz, apareció muerta el 28 de abril en su domicilio de Xalapa, capital del Estado. El cadáver de la reportera estaba en el baño y presentaba golpes en el rostro y el cuerpo. La Procuraduría General de Justicia en Veracruz (fiscalía) apuntó como primera hipótesis la “asfixia por estrangulamiento” como causa de la muerte. En diez años, en Veracruz han asesinado a 12 periodistas, tres más se encuentran desaparecidos y de suman han sufrido amenazas y agresiones con violencia.
Francisco Javier Moya Muñoz y Héctor Javier Salinas Aguirre fueron asesinados a balazos el 20 de abril, junto a otras 13 personas, en un bar de Chihuahua.
Raúl Régulo Garza Quirino, colaborador del semanario La Última Palabra y también empleado del municipio, fue asesinado el 6 de enero en Cadereyta, a 37 kilómetros de Monterrey, capital del estado Nuevo León, territorio de la Banda de Los Zeta. Miguel Óscar Pérez, director editorial de La Última Palabra, dijo que la víctima nunca firmaba sus notas y que el semanario no publica información sobre el crimen organizado porque “no hay ninguna garantía para nuestra seguridad”.

2) Brasil, 6 muertes

Laércio de Souza, de 40 años, periodista de Rádio Sucesso que había recibido numerosas amenazas, fue asesinado el 3 de enero en el estado de Bahia. El periodista publicaba informes polémicos sobre irregularidades de órganos del poder, autoridades y políticos.
Mario Randolfo Marques Lopes, de 50 años, redactor jefe de la página digital “Vassouras na Net“, fue asesinado en la madrugada del 9 de febrero junto con su pareja, en Barra do Piraí, en el estado de Río de Janeiro. Marques solía denunciar políticos, jueces y policías corruptos.
Paulo Roberto Cardoso Rodrigues, de 51 años, conocido como Paulo Rocaro, fue asesinado el 12 de febrero en Ponta Porá, cerca de la frontera con Paraguay. Editor del diario local Jornal Da Praça y de la página “Mercosur News”, Rocaro criticaba a las autoridades e investigaba sobre las elecciones locales cuando fue asesinado, según medios periodísticos.
Onei de Moura, dueño del periódico semanal Costa Oeste, fue asesinado a tiros la noche del sábado 24 de marzo en el pueblo Santa Helena, a unos 100 km al norte de Foz do Iguaçu. El periodista, que fue director del Partido Social Demócrata Brasileño local, solía criticar a los funcionarios locales, causa frecuente de asesinatos de periodistas en esa región fronteriza.
Divino Aparecido Carvalho, reportero radial también conocido como Calvalho Junior, fue asesinado el lunes 26 de marzo, cerca de las 05:00 horas, en Foz do Iguaçu, estado Paraná, fronterizo con Argentina y Paraguay, cuando llegaba a la Radio Cultura AM, donde trabajaba como director artístico. Carvalho debía dirigir esa mañana un programa de variedades llamado Show da Cultura.
Décio Sá, de 42 años, reportero del diario O Estado do Maranhao, y uno de los ‘blogueros’ más leídos, fue asesinado a tiros el 23 de abril en un bar de Sao Luis, capital regional. El reportero investigaba temas de política local, corrupción y crimen organizado.
En 4 meses, en Brasil han muerto 6 periodistas. En todo 2011 mataron a 3. No es fácil distinguir a primera vista las represalias por el trabajo informativo de las víctimas de aquellos crímenes que responden a la creciente violencia social; resulta evidente que la mayoría de los asesinatos fueron motivados por denuncias sobre corrupción y tráficos, en particular en la frontera entre Brasil-Paraguay. Casi todas las víctimas trabajaban lejos de grandes centros urbanos y tenían una postura crítica con el poder local y su frecuente alianza con el crimen organizado.
En Brasil, además, se han registrado este año por lo menos 8 casos de agresiones, 6 de censura judicial, 6 atentados y 6 amenazas directas. En 2011 fueron asesinados tres periodistas. La Unesco, que ha formado 80 profesionales de radios comunitarias en tres regiones, incluida la selva del Amazonas, estima que 11 periodistas y empleados de prensa fueron asesinados en Brasil desde 2002.
Navi Pillay, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, condenó en Ginebra el 27 de abril los crecientes asesinatos de periodistas en Brasil y pidió al gobierno de Dilma Rousseff “poner en marcha de manera inmediata medidas de protección para evitar más incidentes de este tipo”, aludiendo a una ley similar a la que acaba de aprobarse en México. Según la responsable onusiana en derechos humanos, “sería un paso en la dirección correcta” aprobar un proyecto de ley presentado el año pasado al Congreso de Brasil estableciendo que las investigaciones policiales sobre crímenes de periodistas se efectúen a nivel federal, y no en el nivel local donde se cometen, para evadir la creciente influencia del delito organizado aliado con algunos miembros del poder local.

3) Honduras, 5 muertes

Saira Fabiola Almendares Borjas, estudiante de periodismo de 22 años que colaboraba con espacios deportivos de emisoras de San Pedro Sula, fue asesinada el 1 de marzo junto a dos amigos en Choloma, 330 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
Fausto Elio Valle Hernández Arteaga, de 54 años, periodista presentador de “La voz de la noticia”, en Radio Alegre de Colón, fue asesinado a machetazos el 11 de marzo en Saba, departamento de Colón, norte de Honduras. El 15 de marzo, individuos vestidos de agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) asesinaron a sus sobrinos Omar Fúnez Corea, de 21 años, y Armando Fúnez Corea, de 30, en el barrio El Tanque, municipio Bonito Oriental, departamento de Colón, norte de Honduras. El 20 de marzo, la Policía capturó a Santos Gabriel Menocal Vargas (24) como presunto autor del crimen de Valle Hernández.
Noel Alexander Valladares Escoto (28), presentador del “Show del Tecolote” de Maya TV, fue asesinado el 23 de abril junto a su tío y chofer Renán Adonis Valladares Escoto (46) y su guardaespaldas Marcos Adrián Gutiérrez Andrade (28). Sobrevivió su esposa Nelly Yorleni Pavón (18).
Alfredo Villatoro, coordinador de informativos y locutor de radio HRN, apareció muerto el 16 de mayo de 2012, seis después de haber sido secuestrado, en Tegucigalpa. La muerte de Alfredo Villatoro es la segunda en diez días, tras el asesinato de Erick Martínez, el 5 de mayo. Unos crímenes que elevan a 26 el número total de periodistas asesinados en Honduras en la última década.
Amnistía Internacional emitió el 18 de abril una “acción urgente” para salvaguardar la vida de la periodista y defensora de derechos humanos Dina Meza Elvir, víctima de recientes y nuevas amenazas de violencia sexual. La periodista, que goza de medidas cautelares, otorgadas en 2006 y 2009, por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), trabaja en el área de comunicación del Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras (COFADEH) y en marzo fue ponente en la audiencia “Situación de la libertades fundamentales y su efecto en la protección de los derechos humanos en Honduras”, en el 144 periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, celebrada en Washington.
Mavis Ethel Cruz, conductora del programa “Noticias a la Hora” de Radio Libertad, San Pedro Sula, en que analiza temas de interés general con su colega Karina Interiano, viene recibiendo reiteradas amenazas de muerte contra ella y su familia desde el 29 de febrero, con llamadas anónimas: “Dígale a doña Mavis que la vamos a quebrar, pero que primero vamos a comenzar por su hijo, porque tira riata ahí”.
Itsmania Pineda Platero pidió en su blog que se escriba a las autoridades reclamando que ordenen una investigación independiente, exhaustiva e imparcial sobre las amenazas a Mavis Ethel Cruz, que se hagan públicos los resultados, que los responsables comparezcan ante la justicia y que se exhorte al gobierno a emprender acciones inmediatas para proteger a los periodistas, tal “como se comprometieron a hacerlo en noviembre de 2010, durante el Examen Periódico Universal de la ONU”. Itsmana Pineda Platero recibió su primera amenaza de muerte por teléfono el 6 de enero: “¡Perra, Te vamos a matar!”. Después continuaron otras como éstas: “El que escupe para arriba en la cara le cae, ¡No juegues con fuego, que ni tus guarda espaldas te van a salvar, caminas botadita, cuídate!”, “En cualquier momento te vamos a ir a botar al crematorio, vamos a ser tu pesadilla”.
Gilda Silvestrucci, directora del programa “En la Plaza” de Radio Globo, comenzó el 23 de enero a recibir amenazas como ésta en su teléfono movil: “Ya sabemos que tenés tres hijos, que la mayor tiene 15 años, que ahorita andás en la calle con tu hijo de 7, y que la mayor está en tu casa, cuidando a la niña de 1 año, y te vamos a matar”. Silvestrucci pertenece al Colectivo “Periodistas por la Vida y la Libertad de Expresión”.
Danilo Osmaro Castellanos, periodista y vicepresidente del Comité por la Libre Expresión C-Libre, el 22 de febrero recibió amenazas contra su integridad física y la de su familia tras criticar en su programa “Honduras A Todo Noticias”, del Canal local 32, la gestión de un alto funcionario municipal del departamento de Copán, occidente de Honduras.
Selvin Martínez, de 34 años, corresponsal de Televisora JBN en el municipio de Omoa, departamento de Cortes, conocido como El Halcón”, sufrió un atentado a balazos en su hogar a las 5:30 de la tarde del 26 de abril, cuando regresaba de un viaje. “Mis dos hijos de cinco y tres años estaban jugando en frente de mi casa y los vigilaba mi esposa que hace 15 días dió a luz…” explicó.
Elder Joel Aguilar, corresponsal de Canal 6 en la zona occidental del país, sobrevivió a un atentado perpetrado a media noche del 28 de abril en la carretera al municipio Nueva Arcadia, llamada La Entrada, departamento de Copán. Según Aguilar, cuando regresaba al hogar desde un automóvil le dispararon 14 balas a quema ropa con un AK-47.
Según datos de la UNESCO y otras fuentes, son 20 los periodistas ejecutados desde 2009.
El gubernamental Comisionado Nacional de Derechos Humanos, Ramón Custodio López, estableció que durante la gestión del presidente Porfirio Lobo (27 enero de 2010 a marzo de 2012) fueron asesinados 20 comunicadores sociales en diferentes partes del país.
La Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) publicó un comunicado de solidaridad con los colegas de Honduras objeto de agresiones, ataques y asesinatos, intensificados desde el golpe de Estado en ese país, en junio de 2009. La gremial de periodistas guatemaltecos destacó que durante el gobierno de Porfirio Lobo habían asesinado a 17 periodistas hondureños, sin que se haya sido esclarecido ninguno de los crimen.
El presidente Porfirio Lobo anunció el 25 enero que enviará al Congreso un proyecto de ley para regular el ejercicio del periodismo a fin de garantizar que los medios difundan informaciones imparciales. “La prensa no es para beneficio personal de nadie. En el nombre de la libertad de expresión nadie puede defender sus intereses particulares”, comentó Lobo en su discurso inaugural de la legislatura”.
Los periodistas más afectados son quienes cubren narcotráfico, crimen organizado, corrupción, violación de derechos humanos o critican a autoridades gubernamentales o poderes locales. Decenas de periodistas protestaron en marzo frente a la sede de la Fiscalía pidiendo el esclarecimiento de los asesinatos.
En marzo, 94 líderes de la Cámara de Representantes de EEUU pidieron a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, la suspensión de la ayuda militar y policial a Honduras tras la muerte de otro periodista y las continuas violaciones de los derechos humanos en ese país. Los congresistas denunciaron que los defensores de los derechos humanos, periodistas, líderes comunitarios y de la oposición están sujetos a “amenazas de muerte, ataques y ejecuciones extrajudiciales”.

4) Colombia, 1 muerto, 1 secuestrado

Dos muertes en marzo y la desaparición de un periodista francés en abril, mientras cubría la guerra interna “incrustado” en el ejército, se produjeron en Colombia en los primeros cuatro meses del 2012. En 2011 hubo solo un periodista asesinado, frente a siete en 2010. Asimismo, continúan los atentados y provocaciones a periodistas y medios no alineados con el discurso gubernamental.

Argemiro Cárdenas Agudelo, de 56 años, periodista de radio, líder político liberal, luchador por la paz y ex alcalde de Dosquebradas (Risaralda), cercano al Polo Democrática Alternativo, fue asesinado el 15 de marzo por un sicario a plena luz del día en su localidad, a 170 kilómetros al suroeste de la capital colombiana, cuando salía de la estación radial comunitaria de su propiedad Metro Radio Estéreo, donde hacía de comentarista. Cárdenas fundó las emisoras Dosquebradas Estéreo (hoy Metro Radio), Santa Rosa Estéreo y Café Estéreo. Junto a su trabajo periodístico de 14 años con emisoras comunitarias, Cárdenas fue alcalde, por el partido Liberal, de Dosquebradas en 1997, dirigía desde 2010 la Red Radial Cafetera y estaba afiliado a la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC). El sicario John Alexander Jaramillo García, de 22 años, reconoció el 20 de marzo haber asesinado al periodista por un millón de pesos colombianos (unos 567 dólares); ha sido condenado a 21 años, pero no ha dicho quién lo contrató.
Jesús Martínez Orozco, de 42 años, conductor de espacios musicales y culturales de una emisora comunitaria local, fue asesinado el 29 de marzo por dos sicarios en motocicleta, en el municipio de Sabanalarga, departamento de Atlántico, a 680 km al norte de Bogotá.
Romeo Langlois, periodista francés, desapareció el 28 de abril en el fuego cruzado Farc-Ejército mientras cubría un combate que dejó cuatro muertos y seis desaparecidos. Según el gobierno, Langlois “se encontraba realizando un cubrimiento periodístico” sobre la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en Colombia.
El Defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, pidió el 9 de febrero, en la conmemoración del día del periodista, que se avance en las investigaciones de 139 asesinatos de comunicadores desde 1977. También pidió impulsar las investigaciones de amenazas de muerte, hostigamientos y seguimientos contra comunicadores del país “como imperativo para proteger la libertad de expresión y la vida e integridad personal de los trabajadores de los medios”.
El periodista Eliécer Jiménez Julio comentó que “el más claro y reciente ejemplo de lo que ocurre a diario con los grandes medios de comunicación de Colombia y con periodistas “al servicio” del gobierno, ayudando a desarrollar una matriz de opinión manipulada, donde se estigmatiza, se señala, se acusa, y se le pone una lápida en el cuello a los dirigentes de izquierda para que sean asesinados por el narco-para-militarismo protegido por el Estado colombiano, se presentó muy abiertamente con el lanzamiento del nuevo movimiento social y político de izquierda La Marcha Patriótica, ocurrido en Bogotá del 21 al 23 de abril. Movimiento al que quieren “ligar” directamente con la insurgencia de las FARC”. Señaló que “esto obedece a un plan pro-guerra y anti-paz, preconcebido meses antes del lanzamiento de este movimiento de izquierda, muy legal por demás, nacido de las entrañas del campesinado, los obreros, los estudiantes, los indígenas, los afro-descendientes, etc”. (Alai, 25 de abril, 2012).

5) Bolivia, 2 periodistas asesinados

Verónica Peñasco y su hermano Víctor Hugo Peñasco, ambos periodistas de radio, fueron hallados sin vida el 25 de febrero, tras salir de su casa en la zona Franz Tamayo de El Alto, carretera a Laja, La Paz, víctimas de un doble homicidio por estrangulamiento que conmovió a Bolivia. Verónica se dirigía a la Radio San Gabriel, donde debía presentar su programa de los sábados a las 6:00 de la madrugada. Dos días después los familiares reconocieron los cuerpos en la morgue. Hasta final de abril habían capturado a 7 miembros de la banda responsable del crimen.

6) Argentina, 1 muerto

Alexis Céparo, de 22 años, comunicador y conductor de una radio de Cerrito, localidad de Paraná Campaña, provincia de Entre Ríos, murió el 25 de enero a consecuencia de 3 balazos recibidos cuatro días antes. El autor fue Adrián Molaro, un amigo de la víctima, que cometió el crimen cuando se conmemoraba en Argentina el 15° aniversario del asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas en el balneario de Pinamar. Fuente Crónica Popular

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