Los niños envenenados de la Argentina

Mientras, seguiremos insistiendo en que los agrotóxicos enferman…envenenan y matan, pero sin dejar de denunciar también que de todo eso hay responsables, hay homicidas y hay cómplices que callan y otorgan mientras se llenan de dinero.

Fumigaciones que matan

Por Mercedes Mendez. Dos niños muertos por agrotóxicos en el mismo pueblo en un añoLos niños envenenados de la Argentina – Esto en verdad es algo que nunca hubiera deseado escribir. Me lleva a hacerlo el dolor y la impotencia que desde hace unos días siento tras conocer un dato, frío, como todos los datos o las estadísticas:

José Rivero y Nicolás Arévalo son los niños que fueron envenenados en Argentina ante la indiferencia y complicidad de la clase política nacional.

El sábado pasado, tras permanecer varios días internados en grave estado, falleció otro niño, oriundo de la ciudad de Lavalle, Corrientes, intoxicado por agrotóxicos.

En junio del 2011, me encontraba participando de un Encuentro de Pueblos Fumigados en Carlos Pellegrini, Corrientes y allí supe de la muerte de Nicolás y también de lo grave que estaba Celeste, trasladada a Buenos Aires y en lista de trasplante hepático, que finalmente no necesitó.

Allí, la mamá de Nicolás me contó que vivían frente a una tomatera que siempre “tiraban venenos”, que  en esos día habían tirado y que las zapatillas de los chicos tenían incluso pegado barro que se había hecho al mezclarse con el agua que venía de la tomatera. Contó que Nicolás lamentablemente no corrió la misma suerte de Celeste, él ni siquiera pudo llegar a ser trasladado a un centro de mayor complejidad.

Esto no se arregla “alejando” las fumigaciones. Los venenos son venenos y enferman y matan.

Los familiares de Celeste allí presentes, me encomendaron que a mi regreso a capital contactara con la madre de la niña. En los pocos encuentros que tuve –ya Celeste estaba mejor- relató nuevamente el miedo que tenían de regresar a ese lugar, ya que sabían que la vida de ellos y sobre todo la de sus hijos corrían serios riesgos a causa de la amenaza de envenenamiento constante que significaba vivir allí, por las permanentes fumigaciones en las tomateras.

A sabiendas de la gravedad  de las consecuencias que las fumigaciones están provocando en la salud de la población afectada, es que participé de encuentros escuchando testimonios de pobladores y profesionales afectados;  escribí notas a autoridades hospitalarias alertando sobre el tema y solicitando ayuda; difundí informaciones y participé en la organización de charlas-ateneos dentro de instituciones de Salud, tres en menos de un año.

Glifota y Endosulfan - Etnocidio

Glifota y Endosulfan - Etnocidio

Evidentemente pareciera que nada de esto, que muchos otros ya vienen tenazmente realizando y denunciando también  desde hace años, hace que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, de lo contrario estas cosas no deberían seguir ocurriendo con descarada impunidad.

Ante tanta impotencia y dolor que, aún no me invalidan a perseverar en el tema, algunas preguntas y reflexiones pugnan por salir de mi cabeza.

No es esta la ocasión de citas pero, hay informes científicos más que suficientes que indican que las sustancias que se están utilizando en la agricultura en los últimos años son más que dañinos para el suelo, el agua, los animales y las personas…es decir, más claro: son VENENOS incluso algunos fueron utilizados como armas de guerra y ahora son derramados a millones de litros sobre poblaciones indefensas.

Los niños de Corrientes tal vez hayan “cometido el delito” de llevarse  tierra o alguna planta del lugar -donde viven, aman y se saben parte-  a la boca.  Cualquiera de nosotros o nuestros hijos, sobrinos o nietos lo hemos hecho alguna vez,  pero es evidente que a ellos desde hace  unos años, esto  les está representando la diferencia entre la vida y la muerte.

Unos días antes de descomponerse el nene que falleció el sábado, los “marcadores biológicos”, según cuentan, indicaron claramente que ahí estaba pasando algo: cayeron fulminados el perro, los chanchos y otros animales del lugar, “ninguno se agusanó” cuentan asombrados. Vaya detalles no?

¿Quién y desde cuándo han dictaminado que jugar con la naturaleza sea una inapelable sentencia de muerte?

Imaginemos por un momento que en lugar de haber sido por agrotóxicos, hubieran sido dos muertes en un año, en una ciudad de 5000 hab. (como aproximadamente tiene Lavalle) por inseguridad por ejemplo, por secuestros u otra causa ¿Cuál habría sido nuestra reacción como sociedad?…

¿Y la reacción de los medios…corporativos o no?  Si la causa hubiera sido otra, si además los chicos hubieran sido de otro medio social…¿Cuál habría sido la atención, las páginas y el tiempo dedicado por la prensa?…

Sin  duda hubieran estado haciendo largas y firmes guardias periodísticas esperando “el último parte médico” que informara como sigue todo…estarían esperando  resultados  de  análisis…de autopsia…etc.

En definitiva, estarían haciendo sentir a la sociedad que la persona que está peleando por sobrevivir, si se muere, se nos  muere un poco a todos  no??

¿Por qué en este caso no pasa lo mismo? Me pregunto:  ¿la muerte de estos dos nenes no  nos debe doler a todos?

Eran dos nenes sanos, nunca nadie debía haberlos intoxicado, tampoco fue un descuido de la madre…

Y, a los equipos de salud: ¿Qué responsabilidad nos cabe en salir a denunciar estas cosas que vemos están pasando? ¿Es ético seguir mirando para otro lado cuando están envenenando a las personas impunemente?

Mientras, seguiremos insistiendo en que los agrotóxicos  enferman…envenenan y matan, pero sin dejar de denunciar también que de todo eso hay responsables, hay homicidas y hay cómplices que callan y otorgan mientras se llenan de dinero.

Y estamos hablando acá solo de las intoxicaciones agudas, ¿qué pasa además con las consecuencias crónicas en el medio ambiente y en las personas? ¿Qué pasa desde el punto de vista de la salud, con el aire que respiramos, con el agua que tomamos, con los alimentos que ingerimos?..

Esos tomates de Lavalle seguramente estarán en nuestra mesa mañana?…Que la población esté ingiriendo a diario pequeñas dosis de tóxicos que se irán acumulando progresivamente, no es un problema de salud?

Y, en caso de haber recibido un trasplante hepático, ¿no deberíamos cuestionarnos si es un éxito para la ciencia o los equipos de salud intervinientes, realizar un trasplante con todo lo que ello significa, en un nene que nunca debía haberlo necesitado, de no ser porque se  está  permitiendo envenenar a las personas?

Y: ¿A quién vamos a comunicar los resultados de los análisis, al SENASA? institución que permite que estos venenos sigan siendo utilizados? Qué esperamos que nos van a decir? No debemos pensar en hacer algo más?

Y al Ministerio de Educación? No le preocupa que “sus alumnos y maestros” estén siendo fumigados mientras están tomando clases o en los patios de las escuelas? Tampoco lo saben?

Y que se están enfermando y muriendo como consecuencia de ello?

Algunas cosas, pocas, tengo claras entre tanta impotencia y dolor que aturde.

Esto no se arregla “alejando” las fumigaciones. Los venenos son venenos y enferman y matan, más rápido o más lentamente, sea por aire, por tierra, a 800 o a mil metros: creo que no hay lugar a discusión: NO SE DEBEN USAR.

Nicolás Arevalo - Víctima de las fumigaciones

Nicolás Arevalo - Víctima de las fumigaciones

Lo más fácil es cargar sobre responsabilidades individuales –que las hay por supuesto y deben pagar- pero pienso que  hay otras que son más grandes y siempre terminan eludiéndose y son las que corresponden a las autoridades que deben tomar medidas urgentes, prohibiendo usos y protegiendo a las víctimas que son presa fáciles de esta situación,  por ser los más humildes y con sus necesidades totalmente insatisfechas.

Protegerlos significa no dejar que nadie tome represalia con ellos y ofrecerles otro medio de subsistencia que no sea a costa de su salud o la de sus familiares por ejemplo.

Pienso que la solución no es fácil, pero es una decisión política, no hay otro modo de cambiarlo y debe priorizar la Salud a la rentabilidad indefectiblemente, aunque tristemente uno observa que todo va camino a  seguir profundizándose, pero en sentido contrario.

Mientras, seguiremos insistiendo en que los agrotóxicos  enferman…envenenan y matan, pero sin dejar de denunciar también que de todo eso hay responsables, hay homicidas y hay cómplices que callan y otorgan mientras se llenan de dinero.

Sin duda hay que subvertir los valores ya que, de seguir así, seguiremos contando los enfermos y muertos que por supuesto siempre  los ponemos nosotros,  los de este lado de la vereda. Fuente Red Universitaria de Ambiente y Salud

Mercedes Mendez / Mechi Enfermera Red Universitaria de Ambiente y Salud – Médicos de Pueblos Fumigados

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2 Respuestas en Los niños envenenados de la Argentina

  1. miriam miguenz 11 febrero, 2013 en 6:25 pm

    Es terrible lo que nos está pasando,excelente la nota,es dolorosísimo cómo se arrebatan vidas humanas por pura avaricia, acá en Cañuelas tenemos una ordenanza municipal que restringe las fumigaciones terrestres a 2000m de las áreas urbanas y PROHIBE TERMINANTEMENTE LAS AEREAS,a pesar de eso todavía se sigue fumigando indiscriminadamente, las autoridades que deberían cuidarnos…para dónde están mirando?? una buena ordenanza sin voluntad política para que se aplique es casi una burla.
    Miriam de Cañuelas,pcia de Bs As.

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  2. beatriz 5 enero, 2013 en 4:33 pm

    Es verdad que están envenenando a la tierra. yo vivo en un pueblo del sur de Santa Fe, los casos de cáncer son muchísimo más elevados que en años atrás. Enfermedades de la piel, de estómago, se ven a diario.
    El olor que producen los agroquímicos al fumigar muchas veces se siente muchísimo en la zona urbanizada, a mí me descomponen el estómago.
    Pero no se puede decir nada,hay que callar porque los poderosos son los que tienen la sartén por el mango.Y no se dan cuenta que , por el dinero, están envenenando a sus propias familias, que no habrá dinero que le sirva cuando estén enfermos terminales, allí se darán cuenta demasiado tarde.

    Responder

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