Hipó-tesis sobre el sensacionalismo

El posmodernismo es la cultura de la moda, el sensacionalismo es la recreación capitalista de las pasiones. Bajo ésta lógica, la cultura se degrada

Hipó-tesis sobre el sensacionalismo
Ezequiel Espinosa

El posmodernismo es la cultura de la moda, el sensacionalismo es la recreación capitalista de las pasiones. Bajo ésta lógica, la cultura se degrada

I- La posmodernidad es la abolición de los modernismos sin realizarlos y la realización de la modernidad sin abolirla. En este contexto, el espectáculo deviene una producción global -extensiva e intensiva- de mercancías existenciales.
 
II- Una economía-política del lujo caracterizo a las llamadas épocas bellas o doradas del capitalismo -tanto en el transcurso del siglo XIX, como durante el siglo XX-. La producción de bienes y servicios de lujo era la nota distintiva de tales épocas, mas lo que distingue a la economía posmoderna es la capitalización de la cultura. Ya no se trata de una economía política del lujo, sino del régimen cultural de la economía política.

(Ver: ¿Qué es la "opinión pública", cómo se forma?)

III- La vida entera de las sociedades en que imperan las condiciones posmodernas de producción se anuncia como una inmensa y espectacular producción recreativa. El sensacionalismo es el espectáculo directamente experimentado.

 
IV- El posmodernismo no hace de lxs artistas meros “servidores asalariados” de la burguesía, les convierte en trabajadorxs directamente productivos, subsumidos al capital. El sensacionalismo no responde sólo a los deseos de la burguesía por “consumir cultamente”, responde, más bien, a sus anhelos de un existir “intensamente histórico”.
 
V- En tanto espectáculo integrado del tener y el parecer, el sensacionalismo es la recreación de las capacidades esenciales sin afirmarlas; Es el uso como simulacro efectivo de una vida activa, es decir, de una apropiación sensorial del mundo mediante el cultivo po-ético de las pasiones.
 
VI- El sensacionalismo no es un conjunto de actos amarillistas, escandalosos, exhibicionistas o llenos de “golpes bajos”. No es una suma de momentos distractivos o de entretenimientos, se trata, más bien, de la estructura de sentimientos de la mercancía autoconsciente.
 
(Ver: La revolución tecnológica, los mass- media y las perspectivas para el periodismo)
 
VII- El sensacionalismo es una presión moral que atraviesa comercialmente todos los sistemas de vida ideados o actualizados en esta época. El amarillismo es su conciencia práctica, la simulación y el exhibicionismo las cualidades de sus formas de ser; el snobismo es su ideal de perfección.
 
VIII- El sensacionalismo no es un suplemento de la sociedad del espectáculo, una imagen sobreañadida. Es el núcleo realista de esa sociedad. El sensacionalismo es el diseño de las modas que constituyen el modelo actual de las vidas socialmente dominantes.
 
XI- Como forma posmoderna de trato social, el sensacionalismo es una relación mercantil mediada por personas. Instrumentado como ciencia y arte, somete nuestra entera capacidad de goce al éxtasis recreativo de l’art pour l’art. Totalitario como es, el sensacionalismo no sabe de sentidos privilegiados.
 
X- El posmodernismo es la cultura de la moda, el sensacionalismo es la recreación capitalista de las pasiones. Bajo ésta lógica, la cultura se degrada hasta no ser más que una forma general de “adquirir” los goces “subordinada al lucro”. Un sistema de frivolidad y capricho. Una forma huera y baladí de disfrutar del propio aburrimiento.
 
XI- Ser posmodernx es estar siempre a la moda, y el snobismo no es más que la consideración constante de la vida desde esa perspectiva. La actitud snob -que domina este mundo- no es ninguna otra cosa que la manifestación coherente, organizada y acerada de la vida desde el punto de vista de lxs modistas. El sensacionalismo es la moda devenida en el arte de las sensaciones sensibles.
 
XII- El fundamento tecno-cooperativo del sensacionalismo es el capital como poder social automatizado; la base socio-productiva del tiempo libre aunque aún no como “espacio para el desarrollo humano”. El sensacionalismo descansa en esa libertad para la experimentación turística de la vida.
 
XIII- El sensacionalismo es el capital en un grado tal de acumulación que reclama para sí el monopolio de la producción recreativa. La actitud que por principio exige es una participación activa que va obteniendo gracias a ese monopolio. Todo lo anteriormente representado, ahora es simulación.
 
XIV- El concepto de sensacionalismo encierra muchas cosas. Reúne y explica una gran diversidad de fenómenos sensitivos y suprasensibles. El sensacionalismo es el espectáculo devenido en una organización compleja de sensaciones, es la recreación en tanto actividad llena de resabios teológicos y sutilezas metafísicas.
 
XV- El sensacionalismo es, por lo demás, la apropiación de “cosas suprasensibles a la par que sensibles”, por “el hombrx en cuanto persona alegórica, moral”. Es el colmo del fetichismo de la mercancía y la expresión ampulosa de su mistificación jurídica. Es, en suma, el paroxismo de las formas fantasmagóricas de la sociedad burguesa.
 
La Haine – www.lahaine.org  
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