“Los jueces de la Corte no opinan sobre el caso Milagro Sala porque son cobardes”

Pero si en Jujuy son unos burros, en la Corte Suprema de la Nación son unos cobardes. Ellos se tienen que pronunciar. Si están de acuerdo con la prisión preventiva, que lo digan. Y que se atengan a las consecuencias, a pasar ridículo ante la opinión nacional e internacional. Pero no lo hacen. No quieren ser prisioneros de sus palabras. Está claro que a los jueces de la Corte no les importa que se violen en Argentina los Derechos Humanos.

Horacio Verbitsky

Horacio Verbitsky

Por Enrique de la Calle. “Los jueces de la Corte no opinan sobre el caso Milagro Sala porque son cobardes”. El periodista Horacio Verbitsky brindó a AGENCIA PACO URONDO una extensa entrevista sobre su nuevo libro: “La libertad no es un Milagro”. “Cuando vi que a Milagro le hacían esto, entendí que todos estábamos en peligro”.

El periodista y director del Centro de Estudios Legales y Sociales, Horacio Verbitsky, publicó el libro “La libertad no es un Milagro”, sobre la situación de la líder de la Tupac Amaru, presa de forma arbitraria hace casi dos años en Jujuy. La investigación contó con las colaboraciones de la periodista Alejandra Dandan y de la abogada de Sala, Elizabeth Gómez Alcorta. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO, Verbitsky analizó el caso y cuestionó a la Corte Suprema por su silencio: “Un juez de la Corte me dijo que no se iban a pronunciar. Es de una gran cobardía”, reflexionó.

APU: ¿Cuándo empezó su relación con Milagro Sala?

Horacio Verbitsky: Conocí a Milagro en el año 2009, cuando comenzaron las denuncias en contra de ella, de la mano del contador Gerardo Morales. Había pasado un episodio en Jujuy, cuando le realizaron un escrache a Morales y él culpó a Milagro, a pesar de que la Tupac no estuvo en el escrache. En ese momento escribí sobre ella. Después no mucho más, nunca tuve relación personal con ella, aunque la conocía, por supuesto.

APU: Después asume Morales en Jujuy, ya en 2015, y va a intensificar su asedio a Milagro.

HV: Ni bien asume él le pide agentes de la Gendarmería a Macri, que le manda 150 gendarmes. Uno de los micros se desbarrancó y murieron 40 gendarmes. Morales decía que eran necesarios para garantizar el orden porque él esperaba una actitud agresiva de la Tupac Amaru. Cosa que no pasó: lo que hubo fue un acampe para pedir una audiencia. Milagro fue detenida a mediados de enero de 2016. Recapitulando, entendí que la idea era detenerla en diciembre, cuando asumió Morales, pero se frustró por el accidente de los gendarmes. Cuando la detuvieron tuve la impresión de que era un mensaje para todas las organizaciones sociales del país. Me pareció grave que se pudiera detener de una forma tan arbitraria a la líder del movimiento social más importante del país. Conocí toda la impresionante acción de la Tupac por medio de Víctor De Gennaro. No puedo entender cómo De Gennaro apoya a Morales hoy, cuando lo escuché hablar con mucha admiración de Milagro. Pero De Gennaro es un personaje irrelevante de esta historia y de cualquier otra.

Video: Horacio Verbitsky dialogando con Gerardo Morales, gobernador de Jujuy (fuente: HV)

APU: Decía que lo impresionó lo arbitrario de la detención de Milagro.

HV: Pensé que si a Milagro le podían hacer eso, estábamos todos en peligro. Por eso me puse a escribir sobre el tema. Y cuando viajé a Jujuy me crucé en un avión con Morales. Él primero se hizo el dormido pero después pude encararlo. Le pregunté sobre el aumento de la Corte Suprema de justicia provincial, que Morales aumentó de 5 a 9 miembros con dirigentes de su propia fuerza. El recorrido de Morales es notable: en 2012 denunció a Macri por el Correo Argentino. Por supuesto se olvidó de esa causa. Igual, el que explicó muy bien los por qué de la detención fue Ernesto Sanz. Según él, si Morales no detenía a Milagro “no iba a poder durar un día en el gobierno, porque en Jujuy gobernaba un Estado paralelo”. Está todo dicho en esa entrevista: fue una detención por causa política. Después se fueron acumulando las causas, una tras otra.

Video: Ernesto Sanz, sobre la detención de Milagro Sala (entrevista realizada en radio Mitre; audio cedido por HV)

APU: Para entender entonces la detención de Milagro: ¿Hay que comprender el rol que desempeñó la Tupac en Jujuy?

HV: Es una organización que surge en Jujuy y en todo el país, a partir de una crisis política estructural. En Jujuy, desde mediados del siglo pasado, se da un proceso de migración interna desde el interior hacia la periferia de la capital. Se privatizan unas empresas y se cierran otras. La gente que se traslada a la Capital consigue refugio en el Estado. Cuando se produce la crisis de fin de siglo esa gente pierde su empleo estatal. Frente a eso se convierten en changuistas, viven como pueden. Y empiezan a organizarse. Milagro era secretaria de organización de ATE, un gremio estatal, y era también secretaria de CTA. Son datos pocos conocidos. Por eso la Tupac tiene una lógica sindical. Tiene afiliados y delegados que deciden en asambleas. Cuando llega Néstor Kirchner a la presidencia, plantea incluir a mucha gente que estaba afuera del sistema a través de cooperativas y por ese medio empezar a resolver muchas necesidades básicas insatisfechas que hay en Jujuy, por ejemplo, el problema de la vivienda. La Tupac construyó casas más rápido y más barato. Lo que va a poner en crisis a las empresas constructoras. En 2008, la Tupac logra que las cooperativas participen en algunas obras públicas, como reparación de edificios y calles. Eso explica parte del encono que hay contra Milagro. La Tupac llegó a tener 70 mil afiliados, es cierto que tenía poder. En el libro se describe mucho de la impresionante obra de la Tupac y también el humor que los caracteriza. Haberle llamado “cantri” al barrio que construyeron es impresionante: es decir, los negros tenemos los mismos derechos que otros sectores sociales. El otro elemento que explica el odio contra Milagro es Carlos Blaquier, dueño de Ledesma.

APU: La Tupac fue muy perseguida en Jujuy y también en Mendoza, donde hay gobiernos radicales. En los dos casos hay notables arbitrariedades, a contramano del discurso institucionalista de esa fuerza.

HV: En Mendoza, la referente es Nélida Rojas, que también fue detenida. Ella es una enfermera, como la madre de Milagro. Ella fue perseguida por otro gobernador radical (Alfredo Cornejo). No pasó lo mismo en otros lugares donde gobierna el PRO. El radicalismo se puso a la vanguardia por derecha de la alianza Cambiemos. Es muy impresionante lo que lograron estos tipos con el radicalismo. Por supuesto que no es el radicalismo de Yrigoyen o Frondizi, pero tampoco el de Alfonsín. Me impresiona mucho ese deterioro.

APU: En el libro, por supuesto, se ocupan de las diferentes causas contra Sala.

HV: Ella tiene muchas acusaciones. Por ejemplo, se la acusa por tres homicidios. En el libro están trabajados esos casos, muy detallados. Por supuesto, ella no participó de ningún homicidio. Es absolutamente falso. Hasta el momento, ella fue condenada por un escrache de 2009: es brutal esa causa, la falta de pruebas, las arbitrariedades. Tengo una foto donde se ve a los jueces que no pueden mantener la mirada, porque saben lo que hicieron. Milagro no participó del escrache pero la justicia dice que lo ordenó. Los únicos dos testigos que afirman eso son empleados de Morales. Ese es el juicio. No hay otra cosa que esos testimonios. Después la condenaron en un juicio contravencional por el acampe. Dicen que la condenó un juez pero no es un juez, es otro empleado de Morales. Es un hombre designado por Morales. Además, es un afiliado radical.

APU: Ante esas arbitrariedades de la Justicia de Jujuy, la estrategia de la defensa pasa por la movilización social y el reclamo ante organismos internacionales.

HV: La Comisión Interamericana de Derechos Humanos vino al país interesada por el caso. El gobierno la quiso enmarcar, por eso la invitó a sesionar en Argentina. A la comisión le venía bien porque está en una situación económica delicada. La CIDH estaba reunida en el Sheratton. En mayo, 10 mil personas marcharon hacia ese hotel para reclamar por Milagro y pidieron ser recibidos por la Comisión. Quedaron muy impresionados. Tengo la sensación que esa noche la Comisión tomó conciencia de la dimensión de la situación y entendieron qué representaba Milagro. Después, otro momento fue cuando la visitaron en la cárcel y constataron que su vida corría peligro. Cuando la CIDH fue invitada a la Casa de Gobierno de Jujuy, para reunirse con Morales, los fotógrafos registraron al empleado que brindó testimonio contra Milagro. Es una cosa de impunidad jactanciosa. Ahora, la mandaron a cumplir prisión domiciliaria a un lugar que era de la Tupac, que no estaba en condiciones. Le pusieron alambrados de púa, como si fuera Guantánamo. Además, tres veces por día debe mostrarse ante los gendarmes. La presencia de gendarmería es ilegal, lo dice específicamente una ley. Los jueces que lo determinaron debieran ser destituidos. Como Milagro es una india desacatada, cada vez que sale al balcón les pregunta a los gendarmes: “¿Dónde está Santiago Maldonado?”

APU: Hablamos recién de los organismos internacionales. ¿La Corte Suprema no debería intervenir?

HV: Tiene que resolver la Corte Suprema, que tiene que opinar sobre la prisión preventiva. Pero si en Jujuy son unos burros, en la Corte Suprema son unos cobardes. Se especulaba sobre que iba a salir un fallo. Después de la resolución de la Comisión, un juez me dijo que no iban a sacar nada. Es de una gran cobardía. Ellos se tienen que pronunciar. Si están de acuerdo con la prisión preventiva, que lo digan. Y que se atengan a las consecuencias, a pasar ridículo ante la opinión nacional e internacional. Pero no lo hacen. Milagro podría estar 10 años en prisión preventiva y la Corte no está obligada a pronunciarse.

APU: Si tuviera que definir la gravedad del caso de Milagro Sala: ¿Qué diría? ¿Es uno de los casos más graves desde el retorno de la democracia? La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner suele decir que estamos ante un Estado de Derecho deteriorado. ¿Coincide con ese diagnóstico? ¿Este caso supone eso?

HV: Este caso involucra a la provincia de Jujuy y, sobre todo, al Estado argentino, que debe responder por la violación de tratados internacionales. Es cierto que en otras provincias la institucionalidad funcionó de otra manera, por suerte. En Mendoza, Nélida Rojas también fue detenida con la misma situación ridícula que Milagro, pero la Justicia funcionó de otra manera y ella está en libertad. Se la está investigando pero ella espera en libertad, como debe ser. En la historia reciente hubo otras situaciones graves: durante el gobierno de Alfonsín se ordenó detener personas a disposición del Poder Ejecutivo sin ordenar el Estado de Sitio. Entre ellos, dos colegas nuestros. Fueron acusados de destituyentes, como Morales con Milagro Sala. Después, De la Rúa decretó el Estado de Sitio estando en funciones el Congreso. Y como resultado de eso hubo 39 muertos. Ese fue el caso más grave, no tengo dudas. No tiene comparación. Pero el caso de Milagro es suficientemente grave para no tener que recurrir a comparaciones históricas.

Fuente: Agencia Paco Urondo

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