La relacion Cristina – Boudou

Haber apartado al vicepresidente hubiera sido un claro reconocimiento de su grave error en la selección de su compañero de fórmula, que además durante la investigación judicial, podría implicar a otros funcionarios del gobierno, con el consiguiente grave debilitamiento del poder oficialista.

Cristina Kirchner y Amado Boudou

Cristina Kirchner y Amado Boudou

Por Alfredo Raul Weinstabl – Hubo muchísimos hechos de corrupción durante la gestión del matrimonio Kirchner a lo largo de ya casi diez años de gestión. Algunos verdaderamente escandalosos.

En el período de la actual presidente recordemos la valija repleta de dólares de Antonini Wilson en el comienzo  de su gobierno. Un hecho torpe y grosero que originó una reacción insólita por parte de Cristina contra los EE.UU., que casi dio lugar a un verdadero conflicto internacional con el gran país del Norte. Marcó a partir de ahí, el estilo visceral e irracional de la presidente y arrojó serias dudas sobre su honestidad.

Esas manchas sobre su honestidad en vez de desaparecer con el tiempo fueron acreciendo por una enorme cantidad de hechos de corrupción estatal, en particular entre sus más alegados, amigos y correligionarios con lo cual su credibilidad y honestidad fueron cada vez más cuestionados.

Nunca cuestionó o impulsó la investigación de sus allegados y amigos acusados, ante las numerosas demandas presentadas. Muy al contrario, ejerció su influencia para protegerlos.

Haber apartado al vicepresidente hubiera sido un claro reconocimiento de su grave error en la selección de su compañero de fórmula, que además durante la investigación judicial, podría implicar a otros funcionarios del gobierno, con el consiguiente grave debilitamiento del poder oficialista.

Por ello hoy día, Cristina es un personaje  absolutamente desacreditado no solo por la mayoría de los argentinos, sino también en el ámbito internacional.

Recientemente se hizo público un grosero y casi absurdo, por lo increíble, acto de corrupción en el cual el vicepresidente Amado Boudou, queda involucrado como sospechoso del delito de  negociaciones incompatibles con su función pública, tráfico de influencias y lavado de dinero, en el llamado caso de la imprenta Ciccone Calcográfica.

No voy a detallar este gravísimo escándalo que afecta directamente al propio gobierno, a  las instituciones y definitivamente al mismo país, ya que fue amplia y profusamente difundido por todos los medios.

Queda sobreentendido que una persona es inocente hasta que la Justicia pruebe lo contrario.

Pero en este caso hay tantos hechos, indicios, evidencias y pruebas que comprometen fuertemente al alegre motoquero guitarrista de pelo largo, que  lo menos que se puede pedir es una clara definición de la presidente de la Nación.

No ha ocurrido así.  Como siempre cuando hay crisis o nubes en el horizonte, Cristina se llamó a silencio y se refugió en el Sur del país. Cuando reapareció después de la vergonzosa e incongruente conferencia de prensa  ¿?  del vicepresidente, en vez de disponer que este de un paso al costado hasta que falle la Justicia, hizo todo lo contrario: le dio un fuerte y claro apoyo y dispuso que todo el oficialismo extreme las medidas para proteger al vicepresidente. Entre estas, propuso reemplazar al Procurador General, Esteban Righi acusado por Boudou,  por Daniel Reposo, un militante ultrakirchnerista, sin los títulos adecuados para el cargo y con el agravante de estar estrechamente ligado y ser amigo del motoquero guitarrista de la campera.

Este proceder presidencial puede tener cinco interpretaciones:

La presidente Kirchner, como se sabe, fue la única responsable, sin consultar ni siquiera a los integrantes de su entorno más íntimo, de haber seleccionado a Amado Boudou como compañero de fórmula presidencial en los últimos comicios. Al poco tiempo, las condiciones personales y profesionales de este, mostraron que no estaba a la altura, por su manifiesta ineptitud, para el desempeño de tan importante cargo.

Haber apartado al vicepresidente hubiera sido un claro reconocimiento de su grave error en la selección de su compañero de fórmula, que además durante la investigación judicial, podría implicar a otros funcionarios del gobierno, con el consiguiente grave debilitamiento del poder oficialista.

A poco más de cuatro meses de haber vuelto a asumir la primera magistratura, la magnitud de un  escándalo de estas proporciones que afectan directamente a la República,  sumió  a Cristina a una de sus frecuentes y agudas depresiones y en su aislamiento y angustiosa soledad, tomó un decisión visceral totalmente contraria a la cordura y el sentido común, sacrificando a un fiel aliado de su gobierno, el Procurador General de la Nación, Esteban Righi,  simplemente para salvar al ya casi indefendible vicepresidente.

  • Es conocido que Cristina tiene una fuerte tendencia, similar a como lo tenía su finado esposo a creer en las hipótesis conspirativas y a  las conjuras  “destituyentes” ante cualquier crítica o disenso a su gestión. Según un trascendido de la Casa Rosada  la presidente habría manifestado a sus íntimos, que largar la mando a Boudou, significaría alentar que en el futuro “vinieran por ella”.
  • Algunos medios comentan que el proyecto de tener una imprenta que pueda imprimir documentos de alto nivel de seguridad y papel moneda, ya había sido planificado por Néstor Kirchner. De ser así, su esposa, la presidente Cristina, seguramente estaba en el tema. Así lo afirma un importante matutino (ref.1).  Según este artículo, Boudou habría manifestado que Cristina estaba al tanto de todo. De ser así, el escándalo toma ribetes verdaderamente escandalosos ya que involucra directamente a la presidente de la Nación. Por todas las desprolijidades de esta increíble trama indicaría que el vicepresidente operaba bajo un paraguas protector que le otorgaba impunidad. Y ese paraguas sería precisamente la presidente Cristina.
  • Y finalmente la última interpretación del “Boudougate”, es que el vicepresidente al ver que querían soltarle la mano, convocó a esa insólita  y lastimosa “conferencia de prensa” en la que contraatacó  en varios frentes y envío un claro mensaje, de que no “quería ser el pato de la boda”. Este hecho habría decidido a Cristina en proporcionarle el apoyo del oficialismo que Boudou carecía hasta ese momento. En otras palabras, si este cae, arrastraría indefectiblemente a la persona que lo creó.

¿Cuál de estos cinco puntos cree el lector, que es la causa  del grosero error de Cristina  de apoyar al vicepresidente en este mega escándalo, en el que este está fuertemente sospechado como el protagonista principal?

Personalmente pienso que es, sin duda alguna, una conjunción de los diferentes puntos mencionados.

Dr. ALFREDO RAÚL WEINSTABL                                 

alfredo@weinstabl.com.ar

NOTAS:

1.-“Boudou siente que Cristina lo soltó” por Eduardo Van Der Kooy  – Diario Clarin  – 01-04-12

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