El Genocidio en Vietnam, según Jean Paul Sartre

La escala y la intensidad de las violaciones del derecho internacional y las leyes de la guerra, por parte de EEUU en Vietnam, no podían obedecer a alguna razón «accidental», como clamaban por aquel entonces los jerarcas estadounidenses, sino a decisiones deliberadas y sistemáticas.

Sartre, Simone de Beauvoir y Bertrand Russell, en los años del Tribunal sobre Crímenes de Guerra en Vietnam: 1967

Sartre, Simone de Beauvoir y Bertrand Russell, en los años del Tribunal sobre Crímenes de Guerra en Vietnam: 1967

Por Jean Paul sartre. En 1966, casi un año después de que el presidente Lyndon B. Johnson ordenara el comienzo de los bombardeos masivos contra Vietnam del Norte y el despliegue de grandes contingentes terrestres en Vietnam del Sur, un grupo de intelectuales y activistas se reunió en torno al filósofo Betrand Russell para convocar un tribunal que investigara y evaluara los crímenes de guerra cometidos por el gobierno estadounidense en Indochina.

En aquel momento, los Estados Unidos ya llevaban casi una década implicados en el conflicto, desde que la administración Eisenhower se había negado a aceptar los acuerdos de Ginebra entre Francia y el gobierno vietnamita, y había impulsado la partición del país y un régimen anticomunista en el Sur. El tribunal se autoconstituyó en Londres en noviembre de 1966 con el nombre de «Tribunal Internacional sobre Crímenes de Guerra», presidido por Russell e integrado por miembros procedentes de 18 países, entre los que se contaban juristas (Wolfgang Abendroth, Mehmet Ali Aybar, Lelio Basso, Gisèle Halimi, Mahmud Ali Kasuri, Léo Matarasso, Kinju Morikawa); filósofos e historiadores (Günther Anders, Vladimir Dedijer, Isaac Deutscher, Jean-Paul Sartre); escritores (James Baldwin, Simone de Beauvoir, Peter Weiss); científicos (Shoichi Sakata, Laurent Schwartz); y el ex-presidente de México Lázaro Cárdenas.

Russell subrayó en la alocución inaugural que el comienzo de la indagatoria se justificaba porque existían pruebas prima facie de crímenes de guerra que no habían sido divulgadas por las víctimas, sino por medios de comunicación favorables a la intervención militar; que el tribunal carecía de autoridad jurídica, pero tenía «la misma responsabilidad» que el de Núremberg, sin las limitaciones impuestas por la realpolitik a este último; y que debía dejar constancia de lo que realmente ocurría en Vietnam, esto es, «impedir el crimen del silencio». En la sesión constituyente de Londres, se acordó que el tribunal respondería a cinco cuestiones: si el gobierno de Estados Unidos había cometido actos de agresión según el derecho internacional y si los habían cometido también los gobiernos aliados de Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur; si el ejército estadounidense había usado armas, o experimentado con nuevas armas, prohibidas por las leyes de la guerra; si se habían producido bombardeos de objetivos de naturaleza estrictamente civil, tales como hospitales, escuelas, sanatorios o presas, y en qué escala en el caso de que así fuera; si los prisioneros vietnamitas habían sufrido algún tratamiento inhumano prohibido por las leyes de la guerra y, en particular, torturas o mutilaciones, y si se habían producido represalias injustificadas contra la población civil y, en particular, ejecuciones de rehenes; y, por último, si se habían creado campos de trabajos forzados, se había deportado a la población, o se habían producidos otros actos tendentes al exterminio de la población y que pudieran ser caracterizados jurídicamente como actos de genocidio. La investigación del tribunal, pues, no estaba destinada tanto a esclarecer responsabilidades individuales como a determinar qué pautas se habían utilizado en la conducción y la ejecución de la guerra por parte del gobierno estadounidense, así como sus implicaciones.

En 1966, por iniciativa de los filósofos Bertrand Russell de Gran Bretaña y de Jean Paul Sartre de Francia, se constituyó el “Tribunal Internacional Sobre Crímenes de Guerra” que juzgó -con la negativa de Estados Unidos a comparecer- la intervención de EEUU en Vietnam y la guerra que provocó.
 
El Tribunal juzgó el caso y determinó las siguientes conclusiones:
 
1) ¿Cometió el Gobierno de los Estados Unidos (y los Gobiernos de Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur) actos de agresión de acuerdo al derecho internacional? Sí (unánimemente).
 
2) ¿Hubo –y en caso afirmativo, a qué escala– bombardeos a objetivos de carácter exclusivamente civil, como por ejemplo, hospitales, colegios, sanatorios, embalses, etc.? Sí (unánimemente). Declaramos culpable al Gobierno y ejército de los Estados Unidos por bombardear objetivos civiles de forma deliberada, sistemática y a gran escala. Como ataques a poblaciones civiles, viviendas, pueblos, embalses, diques, establecimientos médicos, colonias de leprosos, colegios, iglesias, pagodas y monumentos históricos y culturales. Asimismo, declaramos culpable de forma unánime, con una abstención, al Gobierno de los Estados Unidos por violaciones repetidas a la soberanía, neutralidad e integridad territorial de Camboya; ya que es el responsable de ataques contra la población civil camboyana en algunas ciudades y pueblos.
 
3) ¿Fueron Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur cómplices de los Estados Unidos en la agresión contra Vietnam violando el derecho internacional? Sí (unánimemente). Esta pregunta también atañe a los Gobiernos de Tailandia y otros países pero no se ha podido estudiar durante las sesiones de este Tribunal. En las siguientes sesiones, tenemos la intención de examinar los aspectos legales del problema y buscar pruebas de hechos incriminatorios.
 
4)¿Es culpable el Gobierno de Tailandia de complicidad en las agresiones que Estados Unidos cometió contra Vietnam? Sí (unánimemente).
 
5)¿Es culpable el Gobierno de Filipinas de complicidad en las agresiones que Estados Unidos cometió contra Vietnam? Sí (unánimemente).
 
6)¿Es culpable el Gobierno de Japón de complicidad en las agresiones que Estados Unidos cometió contra Vietnam? Sí (por 8 a 3 votos). Los tres miembros del Tribunal que votaron en contra estaban de acuerdo en que el Gobierno de Japón ayuda considerablemente a Estados Unidos pero no creen que fuese cómplice del delito de agresión.
 
7) ¿Ha cometido el Gobierno de Estados Unidos agresión contra el pueblo de Laos de acuerdo a la definición que ofrece el derecho internacional? Sí (unánimemente).
 
8) ¿Usó o experimentó el ejército estadounidense con nuevos tipos de armas o armas prohibidas por el derecho de la guerra? Sí (unánimemente).
 
9) ¿Fueron los prisioneros capturados por el ejército estadounidense víctimas de un trato prohibido por el derecho de la guerra? Sí (unánimemente).
 
10)¿Sometió el ejército estadounidense a la población civil a tratos inhumanos prohibidos en el derecho internacional? Sí (unánimemente).
 
11)¿Es culpable Estados Unidos de genocidio contra el pueblo vietnamita? Sí (unánimemente).

Se había previsto que las primeras audiencias tuvieran lugar en París, pero la oposición del presidente De Gaulle lo impidió, de manera que éstas tuvieron lugar en Estocolmo en mayo de 1967. Quien asumió la presidencia ejecutiva de las sesiones del tribunal en Estocolmo fue Jean-Paul Sartre, que también presidiría las que tendrían lugar en noviembre del mismo año en la ciudad danesa de Roskilde. La voluntad de los convocantes era que el procedimiento empleado incluyera una adecuada defensa del punto de vista del gobierno estadounidense, pero las invitaciones de Russell en este sentido a Harold Wilson, el primer ministro británico, y Lyndon B. Johnson, el presidente estadounidense, recibieron como respuesta la negativa del primero y el silencio del segundo. El tribunal analizó a lo largo de las sesiones de Estocolmo y Roskilde centenares de documentos y decenas de declaraciones orales y escritas de testimonios y expertos (médicos, científicos, militares…), que abarcaban desde el uso y los efectos de diversos tipos de armas —como las bombas de fragmentación, el napalm o agentes químicos— hasta innumerables episodios de bombardeo de objetivos civiles —como hospitales y escuelas—, pasando por matanzas, ejecuciones y torturas perpetradas por las fuerzas terrestres. Asimismo, analizó los informes de diversas misiones del tribunal a Vietnam del Norte y Camboya. Lo que emergió en las audiencias fue que la escala y la intensidad de las violaciones del derecho internacional y las leyes de la guerra no podían obedecer a alguna razón «accidental», como clamaban por aquel entonces los jerarcas estadounidenses, sino a decisiones deliberadas y sistemáticas.

El tribunal emitió un respuesta afirmativa a cada una de las cuestiones planteadas en la sesión constituyente de Londres y el presente texto de Jean-Paul Sartre fue adoptado por el tribunal en Roskilde como los fundamentos de su respuesta a la quinta cuestión, relativa a la comisión de actos de genocidio. Aunque las actas del tribunal se publicaron en inglés en 1968, Sartre hizo publicar el original francés de su intervención en Les Temps Modernes en diciembre de 1967 y es ésta la versión que hemos utilizado para su edición bilingüe. (S)

Traducción: Elisa Acevedo Hernández

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