África, los condenados de la Tierra

“En 2013, es decir, cincuenta años después del discurso de Nkrumah, la Unión Africana continúa en gestación”. A continuación, Hervé Amani desarrolla el macabro catálogo de las violencias que ha padecido África: “Olympio en Togo, Yaméogo en Haute Volta, Ahomadégbé en Benin, Hamani Diori en Niger, Modibo Kéïta en Mali… padecieron golpes de Estado; Sankara fue asesinado… Según Nkrumah, su crimen fue haber defendido los intereses de su país, la dignidad de África. El coronel Gadafi fue el incansable artífice del establecimiento de la Unión Africana.

Triste y pobre Africa

Triste y pobre Africa

Por Chems Eddine Chitour. Las ocho plagas de África: Cincuenta años sin rumbo. África celebra cincuenta años sin rumbo que empezaron con el asesinato de Patrice Lumumba* y terminaron provisionalmente con el linchamiento de Gadafi. Coloso con pies de barro, África es la tierra de las paradojas, un continente demográficamente exuberante con mil millones de habitantes de los cuales aproximadamente 600 millones no tienen acceso a la electricidad. Recordemos que un somalí consume en un año la energía que un estadounidense consume en una semana.  Contrainfo.com

Sin embargo, África rebosa de riquezas pero, como escribe Sarkozy, “su drama es que todavía no ha entrado en la historia”. No más Hegel que Victor Hugo dieron crédito al pasado de África. Por el contrario, establecieron la base de la ideología de las raíces superiores y del deber civilizador que tanto gustaban a Jules Ferry**. Mejor aún, en la Conferencia de Berlín en 1885 el reparto de África autorizó al rey de los belgas a tener un territorio para él, el actual Congo, situado a ambos lados del río del mismo nombre y que actualmente se desgarra. Los beligerantes ayudados por unas potencias externas fascinados por las riquezas. A continuación vamos a enumerar las ocho plagas purulentas.

El hambre y el sida

No se pueden enumerar todos los males de África sin mencionar en primer lugar los dos más importantes, el hambre y el sida. Por lo que se refiere al hambre, que continúa ahí, en estado endémico, son decenas de miles las personas que mueren de hambre cada año y que sufren desnutrición. Recordemos que llenar el depósito de un 4×4 de biocarburante a base de maíz podría alimentar a una persona subsahariana durante un año. En cuanto al sida, Claire Brisse escribe: “Durante casi veinte años se ha considerado una enfermedad mortal, sin escapatoria posible. […] Pero este panorama global oculta unas sorprendentes desigualdades; desigualdades geográficas, puesto que conciernen más particularmente a determinados países del continente negro, y generacionales, puesto que afectan más a los niños de esos mismos países a pesar de los progresos constatados en otros lugares. En el África francófona es donde la lucha contra el sida va con retraso.[…] Según M. Sidibé, este retraso se debe sobre todo a la historia de la epidemia que se extendió aprovechando los desplazamientos de los trabajadores de las minas del África austral […] La violencia también favorece la difusión del virus: altercados civiles, guerras, violencia contra las mujeres… En efecto, en adelante hay que considerar la lucha contra el sida como un componente de las luchas en favor de los derechos y no solo como un reto de salud pública” (1).

Las riquezas mineras y la acaparamiento de tierras

En otro artículo hemos hablado del acaparamiento de tierras: “Ya era conocido el saqueo de materias primas del suelo y del subsuelo de África, sobre todo la energía y los metales raros, como el coltán que se utiliza en las tecnologías de la comunicación (ordenadores, teléfonos móviles…). Intermediarios sin escrúpulos revenden a un precio cien veces superior este coltán a multinacionales extranjeras muy discretas sobre este comercio mucho más abyecto que el comercio histórico de estos mismo civilizadores en tierra de conquista y de evangelización de estos poblados bárbaros a los que obligatoriamente tenía que llegar el Evangelio en nombre de la “regla de las tres Ces”, cristinización, comercio y civilización. […] El acaparamiento de tierras agrícolas en África por parte de Estados extranjeros y de las multinacionales ha sido denunciado varias veces, en especial en febrero de 2011 en Dakar, con ocasión del Foro Social Mundial, por la ONG Actionaid” (2).

Cincuenta años después África sigue tendiendo la mano. Es el continente de todas las calamidades, calamidades naturales, pero también provocadas por el ser humano. Paradójicamente, no se deja de anunciar la riqueza de estas tierras en una coyuntura cada vez más marcada por la escasez de materias primas de todo tipo. Pero se trata también de la energía y las antiguas potencias coloniales (Gran Bretaña, Francia y, en menor medida, Portugal) no quieren en absoluto soltar su presa. Nuevos países, y no menores, se interesan por ella: por supuesto, Estados Unidos, que se impone sobre todo estableciendo un comando, el AFRICOM, para controlar África a partir de bases permanentes, pero también China, que tiene una estrategia de poder blando; India y Japón, cuya ayuda al desarrollo es de casi 2.000 millones de dólares. Con todo, nunca se ha llegado el nivel de esta ayuda al desarrollo que los países desarrollados fijaron en el 7% del PIB. Además, cada país condiciona esta ayuda a una compra exclusiva en este país al tiempo que se fusionan diferentes limosnas bajo este término.

En este marco, se nos informa de que Japón solicita el “brazo armado” de Francia para abrir mercados en África: “[…] Francia aportará en este dominio su pericia y sus medios en materia de lucha contra el terrorismo. En efecto, la reciente toma de rehenes de In Amenas, en la que fallecieron ciudadanos japoneses, ha venido a recordar a las empresas niponas las razones de sus reticencias a implantarse en el continente. Francia y Japón tienen intereses comunes en África: que el continente sea estable y se convierta en un socio económico fiable, dotado de una buena gobernanza, análisis […]. Los franceses conocen el terreno y están bien integrados en las sociedades africanas en determinados países francófonos. Francia es una potencia dominante en esta región, cuenta con tropas sobre el terreno y con bases militares. Japón, en cambio, tiene poca información sobre grupos como Aqmi [Al Qaeda del Magreb Islámico]” (3).

La negación de las alternancias y los regímenes dinásticos

Con su particular lucidez Aimé Césaire fue uno de los primeros, si no el primero, que habló del África posterior a la independencia. Sobre todo escribió: “La lucha por la independencia es la epopeya, la independencia adquirida es la tragedia”. Por su parte, Frantz Fanon escribió: “El gran éxito de los enemigos de África es haber corrompido a los propios africanos”. En África se practica la alternancia, ya sea por medio de levantamientos populares ya sea por medio de la enfermedad. Precisamente, uno de los grandes males de África se debe a unos dirigentes que perpetúan el orden colonial en su propio beneficio al tiempo que toman la sabia precaución de haber sido armados caballeros por sus antiguos amos. La media de acaparamiento de poder suele superar los diez años. Cuando el potentado cede el poder suele ser a beneficio de su familia. Es una nueva forma de sumisión a distancia en la que el africano trabaja para los demás, pero es incapaz de cubrir sus necesidades. ¿Acaso es esto una maldición?

Las continuas injerencias occidentales

Hay que saber que los países occidentales e incluso los nuevos países emergentes no tienen el menor problema en recolonizar a distancia a los antiguos países [colonizados], lo que cuenta es que se permita el saqueo y todos los eslóganes sobre los derechos humanos solo sirven para deslumbrar. El sociólogo Hervé Amani nos describe los males de África debido al colonialismo: “Nkrumah*** había predicho que «la principal prioridad de los intereses imperialistas es reforzar el colonialismo y el neocolonialismo, y nos engañaremos a nosotros mismos de la manera más cruel si consideramos que las acciones de los occidentales son claras y sin relación entre ellas» […]. Nkrumah no fue seguido por sus semejantes. Para desgracia de África, los jefes de Estado cuya ideología era la longevidad en el poder predicaron el nacionalismo mezquino y siguieron los demonios de la división” (4).

“En 2013, es decir, cincuenta años después del discurso de Nkrumah, la Unión Africana continúa en gestación”. A continuación, Hervé Amani desarrolla el macabro catálogo de las violencias que ha padecido África: “Olympio en Togo, Yaméogo en Haute Volta, Ahomadégbé en Benin, Hamani Diori en Niger, Modibo Kéïta en Mali… padecieron golpes de Estado; Sankara fue asesinado… Según Nkrumah, su crimen fue haber defendido los intereses de su país, la dignidad de África. El coronel Gadafi fue el incansable artífice del establecimiento de la Unión Africana. Había emprendido la financiación de grandes proyectos como los preconizados por Nkrumah. El Guía fue asesinado por las potencias occidentales con el falaz móvil de genocidio del pueblo. Entre los dirigentes de la época que se opusieron al espíritu de la Unidad Africana de Nkrumah está el presidente Houphouët-Boigny de Costa de Marfil. Es un hecho. Sin lugar a dudas su longevidad es fruto de una sumisión a las potencias coloniales […]” (4).

“Nos equivocamos cruelmente si nos alegramos de lo que le ocurrió a Gadafi, a Gbagbo o a Nkrumah. El nombramiento inesperado de lacayos por medio de la fuerza militar solo sirve a los intereses de la potencia de tutela y de la plutocracia”, continúa el autor y concluye: “África tiene que unirse porque nuestra evolución económica exige el fin de la dominación colonialista; ahora bien, cada Estado será impotente frente a los imperialistas. Hay que repetirlo: Nkrumah había predicho que «[…] nos engañaremos a nosotros mismos de la manera más cruel si consideramos que las acciones de los occidentales son claras y sin relación entre ellas»” (4).

En ese sentido, dos fuerzas de acción rápida establecidas por Occidente tiene el objetivo de asentar el statu quo. En el punto álgido de Francia-África, el presidente francés François Hollande invitado a la fiesta religiosa de la zerda, previno que “son los africanos quienes mañana tendrán que garantizar la seguridad del continente”, aunque “Francia siempre esté a su lado” (4).

La corrupción

Entre 1980 y 2009 se transfirieron al extranjero 1350000 millones de dólares de flujos financieros ilícitos procedentes de África. Según un informe del Banco Africano de Desarrollo (BAD), África del Norte suma 415.600 millones de dólares de transferencias ilícitas durante este periodo. En la región norteafricana estas salidas fraudulentas de dinero conciernen en primer lugar a Egipto, seguido de Argelia en segunda posición y por último de Libia. Lo más frecuente es que el dinero se transfiera a paraísos fiscales, pero también a muchos países europeos, a Estados Unidos y a otras regiones del mundo. “La huida de recursos fuera de África en el curso de los últimos treinta años, aproximadamente el [equivalente al] PIB actual de África, frena el despegue del continente”, según Mthuli Ncube, economista jefe y vicepresidente del BAD. “Siempre se ha tenido la idea preconcebida de que Occidente inyecta dinero a África gracias a la ayuda extranjera y a otros flujos de capitales del sector privado, sin recibir gran cosa a cambio. Nuestro informe da la vuelta a este razonamiento: desde hace décadas África está en una situación de acreedor neto en relación al resto del mundo”, declara Raymond Baker, director del Centro de Investigación y de Defensa GFI de Washington (5).

La corrupción en Argelia, por ejemplo, se ha convertido en una ciencia exacta. Cuanto más se roba menos se arriesga. Así que pagan los subordinados. Pero los peces gordos, así como los escándalos de las «comisiones» que derraman las empresas que actúan en Argelia, acaban por desmoralizar a los argelinos para quienes el doble rasero está más presente que nunca.

La falta de visión de futuro

¿Qué se piensa que hace África ante todos estos agravios? ¿Acaso se coordina con vistas a una seguridad alimentaria, con vistas a una medicina de calidad?¿Estudia un desarrollo endógeno? ¿Pide que se la deje en paz alimentado con armas a los beligerantes o apoyando a unos tiranos que rechazan la alternancia? Nada de eso: ¡decide establecer una fuerza de acción rápida!! Lo hace con armas occidentales precisamente para mantener en el poder a tiranos consagrados y la frase de Chirac adquiere todo su significado cuando declara: “Hay que apoyar a los dictadores, de lo contrario no harían elecciones”, sobreentendiendo que sea cual sea el resultado, lo esencial es que las elecciones se celebren.

Las baladronadas tienen una época de bonanza ante sí. África, “coloso con un sable enano”, quiere tener su fuerza de acción rápida según el modelo francés. Recordemos la cacofonía de los países del África Occidental reunidos en el seno de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, organismo que a cuenta de Francia hace dóciles a los presidentes de opereta. “Los presidentes africanos reunidos en una cumbre en Addis-Abeba decidieron crear una fuerza de acción rápida encargada de intervenir en los conflictos del continente, declaró el presidente en ejercicio de la Unión Africana” (6).

El ridículo ya no mata, ¡quienes mueren son los condenados de la tierra, consecuencia de una política de huida hacia adelante, de obsesión por el poder !

¿Es racista la Corte Penal Internacional (CPI)? Los potentados africanos están inquietos: temen acabar sus días en La Haya. El CPI lleva a cabo una “especie de caza racial” al perseguir únicamente a los africanos.

Los conflictos futuros

Es un hecho que durante estos cincuenta años África nunca ha conocido la paz debido a las interferencias de las antiguas potencias coloniales, a la rareza de las materias primas de las que está abarrotada y a la aparición de nuevos actores que hacen unas propuestas a África que esta no podrá rechazar. Entre estos conflictos del futuro están sobre todo los debidos a los cambios climáticos para los que África no tiene respuesta alguna y que hacen que después de los refugiados políticos que son consecuencia de las guerras perpetuas, de los refugiados económicos que son consecuencia de epidemias pandémicas, tengamos cada vez más refugiados climáticos que no tendrán a dónde ir y no podrán sino seguir muriéndose poco a poco.

Además de ello y a consecuencia también de la demografía, [está] el agotamiento de los recursos hidráulicos en algunas regiones. La próxima guerra del agua se perfila en el horizonte como demuestra el conflicto latente sobre las aguas del río Nilo.

“Desde 2010 Etiopía, Kenia, Uganda Burundi, Ruanda y Tanzania son signatarios de un nuevo tratado de reparto de las aguas del Nilo. Este texto pone en tela de juicio un tratado precedente que databa de 1929 y fue enmendado en 1959 por Egipto y Sudán. Este primer tratado otorgaba la mejor parte a Egipto y Sudán, los cuales disfrutaban de aproximadamente el 90% des las aguas del Nilo. […] Etiopía emprendió en 2011 las obras de su Gran Presa del Milenio, que produciría más de 5000 megavatios, contendría cerca 6300 millones de m3 de agua y se convertiría en la primera presa de África […]” (7).

Según las últimas noticias, el embajador de Asuntos Exteriores egipcio convocó al embajador etíope, aunque aún no se ha llegado a ningún acuerdo entre Egipto, Etiopía y Sudán concerniente a la gestión de las aguas del Nilo. Las obras empezarán el martes 28 de mayo. La presa costará 3,2 mds. Para construirla hay que secar y desviar el lecho natural del Nilo Azul. En varias ocasiones Egipto y Etiopía han estado al borde del enfrentamiento directo debido a esta cuestión crucial para ambos países (8).

¿Es racista la Corte Penal Internacional (CPI)? Los potentados africanos están inquietos: temen acabar sus días en La Haya. El CPI lleva a cabo una “especie de caza racial” al perseguir únicamente a los africanos, ha afirmado el presidente en ejercicio de la Unión Africana, el primer ministro etíope Hailemariam Desalegn. Estos mismos países, la mayoría de los cuales han ratificado el Tratado de Roma, creen que hay racismo y que lo que se pone en tela de juicio no es su desastrosa gestión. Es cierto que esta institución creada por los países occidentales para imponer un orden, el suyo, tiene por objetivo castigar a quienes no pasan por el aro en nombre de los derechos humanos, cuya definición universal alguien tendrá que darnos alguna vez. Hay que recordar que Estados Unidos no ha firmado el Tratado de Roma que creaba la CPI debido a que la constitución estadounidense prohíbe que sus ciudadanos sean juzgados por otros países.

Por lo que se refiere a Argelia, juega a ser mecenas y acaba de anular una deuda de 900 millones para asumir plenamente su compromiso a favor de la promoción económica del continente. Se habrá comprendido, un pozo sin fondo con una prima de ingratitud de estos países es lo que hace que no haya ninguna contrapartida a la inversión, ni política ni económica. Con 900 millones de dólares. Equivalen a diez universidades de alto nivel….

Chems Eddine Chitour es ingeniero de la Escuela Politécnica de Argelia. Es autor de varias obras sobre la energía y los retos estratégicos. También trata de explicar en sus obras la historia y las mutaciones del mundo. Así, ha escrito varios ensayos sobre la historia de Argelia, la educación y la cultura, la globalización, los retos del islam y la emigración.

* Patrice Lumumba fue un dirigente anticolonialista y nacionalista congolés, y la primera persona que desempeñó el cargo primer ministro del país una vez recuperada la independencia. Sobre su asesinato, véase”El asesinato de Patricio Lumumba”, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=15365 (N. de la t.).

** Jules Ferry, político francés (1832-1893): “Las razas superiores tienen derecho con respecto a las razas inferiores porque existe un deber para con ellas; las razas superiores tienen el deber de civilizar a las razas inferiores” (N. de la t.).

1. Claire Brisset http://www.monde-diplomatique.fr/2013/06/BRISSET/49201

2. Chems Eddine Chitour: http://www.legrandsoir.info/l-afrique-nourrit-les-autres-le-grabbing-des-terres.html

3. Emilie Guyonnet, http://www.monde-diplomatique.fr/2013/06/GUYONNET/49208

*** Kwame Nkrumah fue el primer presidente de Ghana una vez lograda la independencia, defensor del panafricanismo y uno de los fundadores de la Organización de la Unidad Africana. Fue derrocado por un golpe de Estado (N. de la t.).

4. Hervé Amani http://www.legrandsoir.info/50e-anniversaire-de-l-ua-l-unite-africaine-a-l-epreuve-des-africains.html 29 mai 2013

5. Zhor Hadjam, Transfert illégal de capitaux en Afrique du Nord. L’Algérie talonne l’Egypte, El Watan, 30 05 2013.

6. Aniss Z., Sommet de l’Union africaine à Addis-Abeba des pays veulent une force africaine de réaction rapide, El Watan, 28 05 2013

7. Gaëlle Laleix, http://www.slateafrique.com/2161/tensions-eau-bassin-du-nil 29 05 2011

8. http://www.econostrum.info/Le-Nil-provoque-des-tensions-entre-l-Egypte-et-l Ethiopie_a14783.html

Fuente: Mondialisation

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Una respuesta en África, los condenados de la Tierra

  1. kaoshispano 1 Marzo, 2016 en 8:32 pm

    Buen análisis y datos y testimonios.

    Y alguien NO cuenta por qué a la URSS no se le aplicó la descolonización con Siberia y el Oriente siberiano lejano?…. los rockefelerianos bilderberg N.O.M. SÍ LO SABEN.

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